La salida de Egipto y el paso del mar (Ex 13-15)

18 junio, 2007

Ruta del Éxodo

Ruta del Éxodo

Acerca del relato del paso del mar existen algunos documentos egipcios interesantes: los papiros Anastasi. En ellos aparecen algunos informes enviados a los oficiales superiores, informando de lo que ocurría en las fronteras entre Egipto y el desierto del Sinaí. Pues bien uno de estos informes habla de la huida de dos esclavos que han conseguido atravesar la frontera (Anastasi V) ¿Qué quiere decir esto? Pues es necesario saber que antes del canal de Suez, el istmo que separaba el Mediterráneo del mar Rojo era, en parte, una región pantanosa. Existen otros textos egipcios con relatos parecidos de esclavos que huyen hacia el desierto. Incluso un oficial caído en desgracia en la corte podía escapar como cuenta el relato de Sinuhé (1962-1928 a.C.) hacía el desierto por la noche (también en Ex 14,20.21.24.27 es de noche) para salvar su vida.

No existen documentos sobre una salida multitudinaria de Egipto ni sobre la destrucción del ejército egipcio ni de la muerte de ningún faraón ahogado en el mar. Y aunque es difícil que un faraón se encargara en persona de perseguir a un grupo de esclavos es difícil que se hubiera dejado constancia histórica en los propios anales de un acontecimiento tan humillante.

El itinerario que siguieron en su huida los hebreos presenta también algunas dificultades. Existían tres posibilidades: 1) el camino que bordeaba la costa mediterránea; este estaba muy transitado y lleno de guarniciones militares egipcias, por lo que es el menos probable; 2) El camino que atravesaba por la mitad el desierto del Sinaí y llegaba a Cades; 3) por último, el que parece tomo Moisés en dirección sur hacia el monte del Sinaí.

Según el texto bíblico, atravesaron el mar Rojo o una zona pantanosa conocida como los “lagos Amargos” (istmo de Suez) o bien una laguna cerca del Mediterráneo llamada lago Menzaléh (antes llamada mar de Sirbónida). El mar Rojo es muy profundo, además la traducción de “mar Rojo” no se corresponde con la expresión hebrea original del texto, que viene a decir “mar de los Juncos”. Quizás sea lo más acertado pensar que pasaron por la zona de los lagos Amargos, aún existentes en la actualidad pero no es concluyente. Lo que está claro es que la experiencia de fe de unos esclavos hebreos huyendo del imperio militar y político más poderoso del momento debió de dejarles una huella imborrable.

El “milagro del mar” describe un acontecimiento que puede ser reconstruido sin mucha dificultad. El grupo de esclavos hebreos mira hacía atrás y ve acercarse un destacamento de carros egipcios (Ex 14,5-10). Los hebreos han quedado detenidos por las aguas pantanosas que los separan del desierto (14,2.9). Pero ya se está poniendo el sol y es difícil que les ataquen hasta el amanecer. Durante toda la noche un fuerte viento del este ha puesto al descubierto gran parte de la orilla de un lago de la región (14,9 y parte de 14,21). Si además estaban cerca de la zona de mar, el efecto de bajada de la marea pudo influir también. Además una espesa niebla (o nube de arena levantada por el gran viento) impide a los egipcios localizar a los que huyen (14,19-20). Si los egipcios al no verles se adentran en el terreno pantanoso pensando que los esclavos han pasado por ahí (esto no se dice en el texto) y al cabo de unas horas la marea de subida o/y el viento que cesa hacen que las aguas regresen a su posición, dada la situación de los carros egipcios se explicaría que quedasen atrapados en el barro y el mar se lo lleve todo (14,27-28). Tras el fracaso de la operación los egipcios se retirarían y al alba los israelitas al ver los cadáveres en la orilla del mar (14,30) comprenden lo ocurrido. Una vez más Dios los ha salvado. Es preciso señalar que esta versión no habla del paso del mar, Israel queda en su sitio y asiste a los acontecimientos sin desplazarse: 14, 14 y 14,30. Sin embargo esto no concuerda con el hermoso relato de las aguas a derecha e izquierda separadas por el cayado de Moisés. Parece que el relato de Ex 14, 21-22.29 sería más tardío (postexilico), de origen sacerdotal y con la intención de embellecer el suceso. No es de extrañar que en un texto tan importante encontremos huellas de las grandes tradiciones, pues este suceso de la liberación prodigiosa que Dios llevó a cabo con su pueblo estaba muy vivo en todas ellas.

El relato de Ex 14 contiene además un elemento interesante: describe la derrota de un ejército de carros y caballos. Efectivamente, muchos textos bíblicos afirman que la salvación no viene del “caballo”, es decir, de un ejercito, de un poderío bélico, etc (Is 30,16; 31,1; Os 1,7; 14,4; Zac 9,10; Sal 20,8; 33; 16-17; 147,10-11; Prov 21,31: “se apareja el caballo para el combate, pero la victoria la da el Señor”). Salomón entró de manera triunfal en Jerusalén sobre la mula de David (1 Re 1,38): el asno es en la Biblia el símbolo de una realeza pacífica. Según Zacarías el Mesías entraría montado en un asno (Zac 9,9) y hará desaparecer los carros y caballos (Zac 9,10). El poder sustentado en la fuerza es al fin y al cabo, dice la Biblia, muy frágil.

El resultado final del relato es claro: la experiencia viva de que Dios ha conseguido la salvación de su Pueblo. En las circunstancias en que se lleva a cabo la última redacción de este texto (posexilio) volver los ojos hacia este acontecimiento para fortalecer la esperanza es importante. Todo el relato parece tener como finalidad teológica dar a conocer no solo a los propios israelitas sino también a los gentiles (egipcios) un mensaje fundamental: Él es el Señor (14,4.18). No debemos temer los peligros (salir de Egipto, de Babilonia…) únicamente se nos pide permanecer firmes en la fe: no temáis, manteneos firmes y veréis la salvación que el Señor os concede hoy, porque los egipcios que ahora veis, no volveréis a verlos jamás (14,13)

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5 comentarios to “La salida de Egipto y el paso del mar (Ex 13-15)”

  1. oscar Says:

    Gracias por esta explicación me gusto mucho pero hay algo que no me gusta yo creo que Moises no era Tartamudo por el contrario creo que en su calida de principe tenia muchos conmocimientos como de un Arquitecto y talvez no manejaba bien la lengua de los Israelitas podrian ayudarme con eso.
    Gracias.

    • Mike Says:

      Disculpa Oscar pero creo que lees muchos libros de ciencia ficción y tus aparentes sugerencias de que pudo haber pasado son muy Adoc, no se si me entiendas pero no puedes buscar una explicación para acomodar a que sea algo más lógico y convincente. Lastima que el hombre busca como explicar hechos sobrenaturales con su mediocre ciencia y sobre todo con su misera “lógica” y no se da cuenta que Dios es capaz de todo.

  2. rosa Says:

    esta de poca madre

  3. LUZ AYDA Says:

    los felicito porque se ve una ardua investigacion, de igual manera es muy bueno que este estos temas en red para LA COLABORAZION DE LAS PERSONAS QUE SI NOS INTERESA LO VERDADERAMENTE UNICO PARA VIVIR , QUEDO MUY CLARO
    BENDICIONES

  4. carmen Says:

    Un articulo muy bueno, que deja claro a los que somos creyentes, como pasaròn los israelitas el mar Rojo.El infantilismo no aumenta la FE. Seamos adultos en el conocimiento del Antiguo Testamento.


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