Hechos: Cristología.
10 Julio, 2007
Hch supone y confirma el mensaje total de los Evangelios, no sólo de los tres Sinópticos, sino que en cierto modo anticipa el mensaje del Evangelio de Juan. Es de notar que Lucas, al escribir Hch como continuación de su Evangelio, supone y tiene en la mente cuanto ha escrito en su Evangelio. Hch subraya cuidadosamente el aspecto de que el misterio pascual -pasión, muerte y resurrección- no es un acontecimiento debido a la propia dinámica de los hechos, sino esencialmente el cumplimiento en el tiempo del plan salvífico establecido por Dios, providencialmente llevado adelante a través de las contingencias humanas, progresivamente revelado en las profecías del AT, y finalmente, llevado a efecto y cumplido por Jesucristo (cfr. p.e., Hch 2,23; 3,18; 4,28; 13,27-29; 17,3-11; 26,23; etc.). La Ascensión de Jesús íntimamente unida con su Resurrección, es el punto de partida peculiar de la Cristología de Hch (cfr. Hch 1,1-11; 2,33; 3,13.21; 5,21; 7,56; 17,31; etc.).
En cuanto a lo que podríamos llamar doctrina teológica sobre Jesús, esto es, un segundo paso en profundidad tras el primero de proclamación o kérygma de la noticia salvífica que es Jesús, Hch es rico, pero asistemático: Lucas no compone un tratado de Cristología (ya hemos expuesto el género y características de Hch).
Es de singular importancia la presentación que hace Lucas del misterio de Jesucristo en los sucesivos discursos de Pedro y Pablo ante diferentes auditorios: judíos, paganos, creyentes de procedencia judía y heleno-cristianos. Vemos como según las circunstancias, la presentación del misterio de Cristo adquiere vocabulario y conceptos matizados, que están en relación con la capacidad y actitudes de los oyentes respectivos.
Sintetizando lo más posible podemos decir que:
- en Hch la humanidad de Jesús ha sido constituida en estado y condición de poder divino.
- Los diversos títulos que se dan a Jesús en Hch: Señor (Kyrios, p.e., 2,36), Salvador (5,31), Siervo de Dios (3,13.26; 4,25.27.30), Justo (Hch 7,52; 22,14), Santo (3,14) y sobre todo Xristós (las más de las veces), indican siempre la mesianidad de Jesús, concebida ésta en su más alta trascendencia de Hijo de Dios.
Pero en la mayoría de los textos de Hch, el sentido pleno de los títulos no se le aplican a Jesús sino tras su resurrección, sin explicitaciones teológicas posteriores. El lector actual de Hch, debe tener esto en cuenta, para leer en los textos toda la profunda realidad contenida en ellos.

11 Julio, 2007 a las 6:29 pm
[...] Cristología: Jesús, el centro de la Historia [...]