La doctrina paulina de la Iglesia como cuerpo de Cristo.

4 agosto, 2007

La noción del NT de pueblo de Dios como hemos visto antes, es plenamente cristológica. Y también hemos visto que no es una noción teórica sino un acontecimiento que se concreta en los sacramentos del bautismo y de la eucaristía.

La idea de que la iglesia es “cuerpo de Cristo” no añade sustancialmente nada nuevo a lo ya visto, pues somos incorporados a Cristo en el Bautismo e identificados con él por la Eucaristía, y participamos de un Espíritu del que dice: “El Señor es el Espíritu” (2 Cor 3,17) y en el Espíritu decimos nosotros con Cristo: “Abba”, porque nos hemos convertido en sus hijos (cfr. Rom 8,15; Gal 4,5).

Evidentemente Pablo conoció (1 Cor 12, 16ss) la doctrina filosófica estoica de la alegoría en la que se compara al estado con un organismo en el que todos los miembros deben cooperar. Pero es totalmente falso que Pablo se limitara a aplicar a la Iglesia dicha alegoría (cfr. E. Schweizer, σομα, GLNT XIII, 610-790), porque el origen, en Pablo, de esta expresión “cuerpo de Cristo es bíblica”. Veámoslo.

1) Late la noción semita de “personalidad corporativa”, por ejemplo, cuando afirma que todos somos Adán, un único hombre en grande.

2) “El pan que partimos, ¿no es la comunión con el cuerpo de Cristo? Puesto que sólo hay un pan, todos formamos un solo cuerpo, pues todos participamos del mismo pan” afirma en (1 Cor 10,16ss). Para Pablo, si Cristo nos da su cuerpo (en la mentalidad semita el cuerpo es el yo) es que se da a sí mismo. Esto implica que por medio de la comunión se está significando que la barrera aparentemente insuperable de mi yo es superada porque Cristo ha querido él primero abrirse a nosotros. Comunión es fusión de existencias como en el alimento existe un proceso de asimilación igualmente mi yo es “asimilado” al mismo Jesús, hecho semejante a él: somos asimilados a este “pan”, haciéndonos un solo cuerpo. La eucaristía edifica la Iglesia así. Es el lugar del nacimiento continuo de la Iglesia. En la Eucaristía Jesús funda constantemente de nuevo la Iglesia.

3) Existe una tercera idea encerrada en la expresión: Iglesia “cuerpo de Cristo”. Es la idea de la relación esponsal. La teología eucarística es inseparable de la filosofía bíblica del amor. Si nos fijamos ya en Gen 2,24 se dice: “por eso el hombre abandonará a su padre y a su madre y se unirá a su mujer, y los dos serán una sola carne”. Una carne, una nueva única existencia. Lo dicho anteriormente sobre la eucaristía se hace ahora más claro en el lenguaje del amor. Esta idea esponsal de la eucaristía constituye el núcleo del concepto de Iglesia (esposa de Cristo) y de su definición mediante la fórmula “cuerpo de Cristo”. La Iglesia es cuerpo de Cristo a la manera en que la mujer con el marido es un solo cuerpo y una sola carne. Cristo y la Iglesia son un cuerpo en el sentido en que marido y mujer son una sola carne.

Pero esta unión esponsal no despersonaliza, ni confunde a los sujetos, es decir la Iglesia sigue siendo la esclava que él en su amor eleva a la condición de esposa, esposa que busca su rostro hasta el fin de los tiempos, que tiene siempre necesidad de renovarse. Siempre en camino hacia la unión con Cristo.

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Una respuesta to “La doctrina paulina de la Iglesia como cuerpo de Cristo.”


  1. [...] 1) la permanencia de los discípulos en la sala de la Cena (Hch 1,12-26); [...]


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