Entendemos por iconografía cristiana el análisis y descripción de los tipos iconográficos que ofrecen las diferentes realizaciones plásticas con sig­nificado cristiano llevadas a cabo en los primeros siglos de la Iglesia.

Es necesario tener presente que escapa a nuestro conocimiento cómo fue el arte cristiano primitivo en su totalidad, pues conservamos casi solamente restos correspondientes al ambiente funerario y a su te­mática, si exceptuamos las pinturas del baptisterio de Dura Europos.

Recibe la denominación de serie o tipo la reunión de formas aná­logas de representar una misma idea empleadas en la pintura y la es­cultura durante un período determinado de tiempo. En lo que corresponde a la iconografía cristiana de los siglos III y IV, a la que nos estamos refiriendo, sorprenden dos fenómenos: la semejan­za de los modos de representación, y el número reducido de temas representados y, por lo tanto, de tipos. Procuraremos ordenar la exposición según la abundancia de ejemplares, de mayor a menor, aunque sea un orden meramente conven­cional:

Mosaico del juicio de Paris (Estepa, Sevilla) 426-500 d.C

Una nota curiosa acerca de la aureola con la que estamos acostumbrados a ver las representaciones de los santos. Este nimbo dorado o aro del mismo color, que rodea y destaca sus ca­bezas, podría pensarse que constituye un simbolismo cristiano. No es así. Las divinidades paganas fueron representadas con nimbos, por lo menos hasta el siglo IV d. C., y lo mismo ocurrió con algunos empe­radores, aun en vida, sobre todo en algunas monedas. La aureola cristiana es de muy al final del siglo IV, y comienza a ser corriente en el siglo V, hecho que coincide con al aparición de ros­tros del Señor barbados.

Una respuesta a “3ª Clase de Arqueologia Cristiana: Iconografía”


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