San Juan de Éfeso

27 Julio, 2008

Según fuentes literarias, el martyrium de Éfeso fue algo semejan­te a una catacumba, con sus lóculos, arcosolios y cubículos, pero re­producida en la superficie en una construcción de ladrillo. En su cen­tro, un cubículo mayor, rectangular, cubierto con una cúpula, alojaba el cuerpo de San Juan, seguramente en un sarcófago.

Este gran ciborio fue reemplazado en el siglo V por un edificio cruciforme de gran magnitud, donde la antigua tumba del Apóstol, con el baldaquino que la cubría, fueron respetados, y las nuevas naves cu­biertas con tejados a dos aguas. Justiniano demolió por completo el santuario y cubrió el nuevo con un sistema de cinco cúpulas, pero res­petó la planta de cruz anterior.

Ahora bien, el sarcófago del Apóstol quedaba enterrado en el cen­tro del cubículo, y no visitable, aunque los fieles podían acercarse a él a través de unas galerías subterráneas, como en San Pedro, y observar­lo por una fenestrella confessionis.

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