La ciudad de Tarso

28 agosto, 2008

El año 66 a.C., cuando Pompeyo reorganizó el Asía Menor a raíz de sus conquistas, creó la provincia de Ciliciae e hizo de Tarso su capital. La ciudad era capital administrativa de la región y en el año 51 a.C. había tenido como procónsul nada menos que a Marco Tulio Cicerón, mientras que diez años después, en el año 41, Tarso había sido el lugar del primer encuentro entre Marco Antonio y Cleopatra. Al parecer, Marco Antonio concedió a la ciudad la libertad, la inmunidad y el derecho de ciudadanía. Augusto confirmó estos privilegios.

Los Montes Tauros

Los Montes Tauros

Era en este tiempo una ciudad muy próspera debido en parte a su posición geográfica: construida cerca del mar, disponía de un puerto en el río Cidno. Por la “puertas Sirias”, desfiladero en medio del Tauro, recibía las caravanas llegadas de Antioquía, mientras que por las “Puertas Cilicias” se abría a la altiplanicie de Anatolia. (muestra el lugar en un mapa interactivo)

La ciudad era célebre por la fabricación del “cilicio”, una tela fuerte hecha de pelo de cabras para las tiendas de los nómadas. En el taller familiar de Saulo aprendió aquel oficio que ejercería más tarde con satisfacción (Hech 18, 2-3; 20, 34; 1 Cor 9, 13-15; 1 Tes 2, 9; etc)

La ciudad contaba con unos 300.000 habitantes, entre los que se mezclaban, como en todos los puertos, los elementos más variados. Tarso era además una ciudad universitaria, como sabemos por un geógrafo griego del siglo I, Estrabón:

“Los habitantes de Tarso sienten tanta pasión por la filosofía y tienen un espíritu tan enciclopédico que su ciudad ha acabado por eclipsar a Atenas, a Alejandría y a todas las otras ciudades conocidas por haber dado origen a alguna secta o escuela filosófica… Lo mismo que Alejandría, Tarso tiene escuelas para todas las ramas de las artes liberales. Añadid a esto la cifra tan elevada de su población y la notable preponderancia que ejerce sobre las ciudades circundantes y comprenderéis entonces cómo puede reivindicar el nombre y el rango de metrópoli de Cilicia” (Geographia XIV,V, 13).

En el aspecto religioso Tarso se parecía a todas las ciudades del mundo mediterráneo. Cada época le había ido dando sus dioses… el politeísmo y los cultos idolátricos, el ambiente cosmopolita y multicultural podría  evocar al de las grandes urbes del mundo moderno.

About these ads

6 comentarios to “La ciudad de Tarso”


  1. [...] cepa y, por lo que toca a la ley, fariseo” (Flp 3,5). “Yo soy judío, natural de Tarso, ciudad de Cilicia que tiene su fama“ (Hech 21, 39; cfr. Hech [...]


  2. tarso no era por cierto una ciudad pequeña, ya era una ciudad hacia el año 860 a C.?

  3. Gite Dice:

    I dont disagree with this writing

  4. android Dice:

    What an all around amazingly written blog..

  5. Martin Dice:

    muy lindo material , Espero que quien lo escribio siga adelante me fue muy util. Gracias


Deja un comentario

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

Seguir

Recibe cada nueva publicación en tu buzón de correo electrónico.

Únete a otros 1.436 seguidores

%d personas les gusta esto: