Salmo 27 (26): Confianza en Dios ante el peligro
11 julio, 2009

SALMO 27 (26)
1 De David.
El Señor es mi luz y mi salvación,
¿a quién temeré?
El Señor es la defensa de mi vida,
¿quién me hará temblar?
2 Cuando me asaltan los malhechores
ávidos de mi carne,
ellos, adversarios y enemigos,
tropiezan y caen .
3 Aunque acampe un ejército contra mí,
mi corazón no teme;
aunque estalle una guerra contra mí,
sigo confiando.
4 Una cosa pido al Señor,
es lo que ando buscando:
morar en la Casa del Señor
todos los días de mi vida,
gozar de la dulzura del Señor
contemplando su santuario .
5 Me dará cobijo en su cabaña
el día de la desgracia;
me ocultará en lo oculto de su tienda,
me encumbrará en una roca.
6 Entonces levantará mi cabeza
ante el enemigo que me hostiga;
y yo ofreceré en su tienda
sacrificios de victoria.
Cantaré, tocaré para Yahvé.
7 Escúchame, Señor, que te llamo,
¡ten piedad de mí, respóndeme!
8 Digo para mis adentros:
«Busca su rostro».
Sí, Señor, tu rostro busco:
9 no meocultes tu rostro.
No rechaces con ira a tu siervo,
que tú eres mi auxilio.
No me abandones, no me dejes,
Dios de mi salvación.
10 Si mi padre y mi madre me abandonan,
el Señor me recogerá.
11 Señálame, Yahvé, tu camino,
guíame por senda llana,
pues tengo enemigos.
12 No me entregues al ardor de mis adversarios,
pues se alzan contra mí testigos falsos,
testigos violentos además.
13 Creo que gozaré
de la dicha del Señor
en el país de la vida.
14 Espera en el Señor, sé valiente,
ten ánimo, espera en el Señor.

21 julio, 2009 en 1:08 pm
Me encanto el salmos…a veces nos cuesta esperar en Dios y queremos hacer lo que creemos que esta bien, pero cuando esperamos en Dios los resultados son muy diferentes