Este trabajo tan original y sugerente es de Martín Carpintero (médico anestesista). Un buen amigo y estudioso de la Escritura. Enhorabuena.

 

 

Concepción Juan Bautista

 

1, 7 No tenían hijos, porque Isabel era estéril, y los dos de avanzada edad.

 

8 Sucedió que, mientras oficiaba delante de Dios, en el turno de su grupo,

 

24 Días después, concibió su mujer Isabel; y se mantuvo oculta durante cinco meses

 

 

Encarnación virginal

 

1, 34 María respondió al ángel: «¿Cómo será esto, puesto que no conozco varón

 

35 El ángel le respondió: «El Espíritu Santo vendrá sobre ti y el poder del Altísimo te cubrirá con su sombra; por eso el que ha de nacer será santo y será llamado Hijo de Dios.

 

 

*OBSERVACIONES:

 

Sobre todo deja claro que no fue fruto de una fecundación normal. Fue una concepción milagrosa

 

 

1, 56 María permanceció con ella unos tres meses, y se volvió a su casa.

 

 

*OBSERVACIONES:

 

-Manejo de los tiempos. Total: 5+3=8 meses o entre 38 y 40 semanas es la duración de un embarazo habitual. Los tres últimos meses posiblente sean los que requieran vigilancia más estrecha, aparte de reducirse la comodidad y el manejo habitual para la realización de las tareas ordinarias de la casa.

 

 

Circuncisión de Juan Bautista

 

1, 59 Y sucedió que al octavo día fueron a circuncidar al niño, y querían ponerle el nombre de su padre, Zacarías,

 

 

Circuncisión de Jesús

 

2, 21 Cuando se cumplieron los ocho días para circuncidarle, se le dio el nombre de Jesús, el que le dio el ángel antes de ser concebido en el seno.

 

36 Había también una profetisa, Ana, hija de Fanuel, de la tribu de Aser, de edad avanzada; después de casarse había vivido siete años con su marido,

 

37 y permaneció viuda hasta los ochenta y cuatro años;

 

*OBSERVACIONES:

 

Circuncisión: Es la señal del pacto que realizó Dios con el Patriarca Abraham y su descendencia de ser el Pueblo elegido. Este rito llamado ‘mulah’, se practica al 8º día de nacido el varón. La ceremonia se lleva a cabo en la sinagoga pudiendo ser el padre el ministro. Como mínimo de asistentes a la ceremonia, se permiten ocho personas y se dejan dos sillas: una para el padrino y otra para el profeta Elías. El prepucio es cortado con un cuchillo de piedra fabricado para esta celebración. Dentro de la comunidad judía este rito se corona con la imposición del Nombre al nuevo siervo del Señor; esta práctica no es única en el pueblo hebreo sino de muchos otros pueblos. Para los cristianos, la circuncisión ya no fue necesaria posiblemente desde el llamado Concilio de Jerusalén, el bautismo suple su función como alianza.

 

Posiblemente se esperaba al 8º día hasta que el estado físico fuera adecuado para tolerar perfectamente la intervención, y normalmente los bebés alcanzan un óptimo estado a los 8 días; por lo cual si el bebé presentara algún cuadro dudoso o afección física por mínima que fuere, se debe esperar su total restablecimiento el tiempo necesario.

 

Infancia de Jesús

 

50 Pero ellos no comprendieron la respuesta que les dio.

 

51 Bajó con ellos y vino a Nazaret, y vivía sujeto a ellos. Su madre conservaba cuidadosamente todas las cosas en su corazón.

 

52 Jesús progresaba en sabiduría, en estatura y en gracia ante Dios y ante los hombres.

 

 

Edad

 

2, 42 Cuando tuvo doce años, subieron ellos como de costumbre a la fiesta

 

43 y, al volverse, pasados los días, el niño Jesús se quedó en Jerusalén, sin saberlo su padres.

 

 

3, 22 y bajó sobre él el Espíritu Santo en forma corporal, como una paloma; y vino una voz del cielo: «Tú eres mi hijo; yo hoy te he engendrado».

 

23 Tenía Jesús, al comenzar, unos treinta años, y era según se creía hijo de José, hijo de Helí, (Genealogía)

 

 

*OBSERVACIONES:

 

-La edad es un dato imprescindible en la historia clínica. Tal vez en la realización de cualquier informe médico sea el primer dato a reseñar. “Paciente de 86 años hipertenso y diabetico, presenta…

 

 

4, 23 El les dijo: «Seguramente me vais a decir el refrán: Médico, cúrate a ti mismo. Todo lo que hemos oído que ha sucedido en Cafarnaúm, hazlo también aquí en tu patria».

 

 

4, 24 Y añadió: «En verdad os digo que ningún profeta es bien recibido en su patria».

 

25 «Os digo de verdad: Muchas viudas había en Israel en los días de Elías, cuando se cerró el cielo por tres años y seis meses, y hubo gran hambre en todo el país;

 

26 y a ninguna de ellas fue enviado Elías, sino a una mujer viuda de Sarepta de Sidón.

 

27 Y muchos leprosos había en Israel en tiempos del profeta Eliseo, y ninguno de ellos fue purificado sino Naamán, el sirio».

 

28 Oyendo estas cosas, todos los de la sinagoga se llenaron de ira;

 

 

5. 30 Los fariseos y sus escribas murmuraban diciendo a los discípulos: «¿Por qué coméis y bebéis con los publicanos y pecadores?»

 

31 Les respondió Jesús: «No necesitan médico los que están sanos, sino los que están mal.

 

32 No he venido a llamar a conversión a justos, sino a pecadores».

Me presento

17 septiembre, 2007

Debía haberme presentado hace tiempo:

Me llamo Rafael Sanz Carrera, tengo 47 años y nací en Alicante (España). Soy el segundo de cinco hermanos.

Me ordené sacerdote el 26 de mayo de 1991. Actualmente tengo mi labor pastoral en Palencia.

Soy licenciado en Medicina por la universidad de Granada (1982) y Doctor en Derecho Canónico por la universidad de la Santa Croce en Roma (1991). Actualmente me he especializado en Sagrada Escritura.

Me gusta la música y el cine. Mi deporte preferido en verano es la bicicleta y en invierno procuro hacer natación. Además me encanta la observación de aves y como suelo ir a Benavente (un pueblecito de Zamora) una vez a la semana suelo pasar por las Lagunas de Villafáfila (reserva natural) cada vez que puedo.

Además del blog de Escritura_Sagrada tengo otros dos: tan_gente y es_tu_dia

Si queréis enviarme un trabajo porque pensáis que puede publicarse en el blog este es mi e-mail: rsanzcarrera@yahoo.es

Este material que pongo en el blog procede de mis apuntes personales que he ido sacando de diversos sitios a lo largo de estos últimos años. La bibliografía es extensa pero pongo los principales (la iré completando poco a poco…):

  1. Nuevo Comentario Bíblico de San Jerónimo, editorial Verbo Divino
  2. Nuevo Dicionario Bíblico, editorial San Pablo
  3. La Gran Enciclopedia Rial (GER), editorial Rialp.
  4. Textos de Los Padres de la Iglesia
  5. (… seguiré en otro momento)

Saludos.

 

 

Lucas: su exactitud y precisión

17 septiembre, 2007

 

“Puesto que muchos han intentado narrar ordenadamente las cosas que se han verificado entre nosotros, tal como nos las han transmitido los que desde el principio fueron testigos oculares y servidores de la Palabra, he decidido yo también, después de haber investigado diligentemente todo desde los orígenes, escribírtelo por su orden, ilustre Teofilo, para que conozcas la solidez de las enseñanzas que has recibido”.

 

Hecho de los Apostoles

1. 1 “El primer libro lo escribí, Teófilo, sobre todo lo que Jesús hizo y enseñó desde un principio

2 hasta el día en que, después de haber dado instrucciones por medio del Espíritu Santo a los apóstoles que había elegido, fue llevado al cielo”.

 

El Evangelio se escribió, como se desprende del prólogo (1, 1-4), con la finalidad de dar a Teófilo, una confianza aumentada en la inquebrantable firmeza de las verdades cristianas en las que había sido instruido.

 

La mejor información en cuanto sus fuentes se da por San Lucas, al comienzo de su Evangelio. Como muchos habían escrito relatos tal como los oyeron de “testigos oculares y servidores de la Palabra”, le pareció bueno a él también, habiendo investigado diligentemente todo desde los orígenes, escribir una narración ordenada. Tenía, por tanto, dos fuentes de información, los testigos oculares (incluyendo a los apóstoles) y los documentos escritos a partir de las palabras de los testigos oculares. Estaba en situación de comprobar la exactitud de estos documentos por su conocimiento de la personalidad de sus autores, y comparándolos con las palabras actuales de los apóstoles y otros testigos oculares.

Que usó documentos escritos parece evidente al comparar su Evangelio con los otros dos Evangelios Sinópticos, Mateo y Marcos.

 

No hay nada más seguro en crítica bíblica que esta proposición. El autor de las secciones “nosotros” afirma ser un compañero de San Pablo. El “nosotros” comienza en Hechos, 16, 10, y continúa hasta 16, 17 (la acción tiene lugar en Filipos). Reaparece en 20, 5 (Filipos), y continúa hasta 21, 18 (Jerusalén). Reaparece de nuevo en la partida hacia Roma, 27, 1 (texto griego), y continúa hasta el final del libro.

 

-Estuvo allí.

 

El relato del viaje y naufragio descrito en los Hechos es considerado por autoridades competentes en asuntos náuticos como un ejemplo maravilloso de descripción precisa.

 

Según su propio testimonio (1, 3), Lucas se informó “…de todo exactamente desde su primer origen …“. No cabe duda de que una de sus principales fuentes de información fue el mismo Pablo y es muy probable que recibiera informes también de la Santísima Madre de Jesús, especialmente sobre la infancia del Señor, que Lucas es el único en referirnos detalladamente.

El es, pues, precisamente por sus noticias sobre el Niño y su Madre, el Evangelista por excelencia de la Virgen.

Pero Lucas posee además una característica muy llamativa que ha dado origen a una curiosa leyenda: es el que más habla de la Virgen, quizá porque la trató personalmente (por ejemplo, es el único que cuenta la Anunciación), y de ahí que atribuyéndosela habilidades de pintor se supusiese que pintó un retrato de Nuestra Señora.

 

Debemos mucho a la laboriosidad de San Lucas. De los veinte milagros que registra, seis no se encuentran en los demás Evangelios: la pesca milagrosa, el hijo de la viuda de Naim, el hombre hidrópico, los diez leprosos, la oreja de Malco, el espíritu de flaqueza.
Sólo él recoge las siguientes dieciocho parábolas: el buen samaritano, el amigo a medianoche, el rico necio, los siervos que velan, los dos deudores, la higuera estéril, los asientos principales, el gran banquete, el constructor imprudente, el rey imprudente, la dracma perdida, el hijo pródigo, el mayordomo infiel, el rico y Lázaro, los siervos inútiles, el juez injusto, el fariseo y el publicano, los talentos. El relato de los viajes a Jerusalén (9, 51- 19, 27) se encuentra sólo en San Lucas; y destaca especialmente el deber de rezar.

Lucas: observador

16 septiembre, 2007

Un escrito del siglo II, el Prólogo antimarcionista del Evangelio de Lucas, sintetiza el perfil biográfico del modo siguiente: “Lucas, un sirio de Antioquía, de profesión médico, discípulo de los apóstoles, más tarde siguió a San Pablo hasta su confesión (martirio).”

Plummer sugiere que pudo haber estudiado en la famosa escuela de Tarso, rival de Alejandría y Atenas, y posiblemente conoció allí a San Pablo. De su íntimo conocimiento del Mediterráneo oriental, se ha conjeturado que había acumulado experiencia como médico a bordo de un barco. Trabajó mucho, y envía saludos a los colosenses, lo que parece indicar que les había visitado.

La profesión médica nos hace suponer que él se dedicó mucho tiempo al estudio. Su formación cultural se nota también por el estilo de sus libros: su Evangelio está escrito en un griego sencillo, limpio y bello, rico en términos que los otros tres evangelistas no tienen. Hay que hacer otra consideración sobre su Evangelio, además del hecho estilístico e historiográfico: Lucas es el evangelista que mejor que lo otros nos pintó la humana fisonomía del Redentor, su mansedumbre, sus atenciones para con los pobres y los marginados, las mujeres y los pecadores arrepentidos. Es el biógrafo de la Virgen y de la infancia de Jesús. Es el evangelista de la Navidad. Los Hechos de los Apóstoles y el tercer Evangelio nos hacen ver el temperamento de San Lucas, hombre conciliador, discreto, dueño de sí mismo; suaviza o calla expresiones que hubieran podido herir a algún lector, con tal que esto no vaya en perjuicio de la verdad histórica.

Al revelarnos los íntimos secretos de la Anunciación, de la Visitación, de la Navidad, él nos hace entender que conoció personalmente a la Virgen. Algún exégeta avanza la hipótesis de que fue la Virgen María misma quien le transcribió mucha de su información. En efecto, Lucas nos advierte que hizo muchas investigaciones y buscó informaciones respecto de la vida de Jesús con los que fueron testigos oculares.

Lucas significa: “luminoso, iluminado” (viene del latín “luce” = luz).

El nombre Lucas es probablemente una abreviatura de Lucanus, como Anás lo es de Ananus, Apolo de Apolonius, Artemas de Artemidorus, Demas de Demetrius, etc.

San Lucas no era judío. San Pablo lo separa de los de la circuncisión (Col. 4, 14), y su estilo prueba que era griego.

San Lucas tenía un gran conocimiento de los Setenta y de los aspectos judíos, que adquirió o bien como prosélito judío (San Jerónimo) o bien después de hacerse cristiano, a través de sus estrechas relaciones con los apóstoles y discípulos. Aparte del griego, tuvo muchas oportunidades de aprender arameo en su nativa Antioquía, la capital de Siria.

Las breves notas en las Cartas de San Pablo son las únicas noticias que la Sagrada Escritura nos presenta sobre San Lucas, el solícito investigador de la buena noticia. Por sus apuntes de viaje, es decir, por las páginas de los Hechos en los que San Lucas habla en primera persona, podemos reconstruir parte de su actividad misionera. Fue compañero y discípulo de los apóstoles. El historiador Eusebio subraya: “… tuvo relaciones con todos los apóstoles, y fue muy solícito”. De esta sensibilidad y disponibilidad suyas hacia el prójimo nos da testimonio el mismo San Pablo, unido a él por grande amistad. En la carta a los Colosenses leemos: “Os saluda Lucas, médico amado” (Col., 4, 14)..

San Lucas aparece por primera vez en los Hechos en Tróade (16, 8 y ss.), donde se reúne con San Pablo, y, tras la visión, cruza con él a Europa como evangelista, desembarcando en Neápolis y continuando a Filipos, “persuadidos de que Dios nos había llamado para evangelizarles” (nótese especialmente la transición a la primera persona del plural en el versículo 10). Era, por tanto, un evangelista ya.

Cuando Pablo partió de Filipos, Lucas se quedó, con toda probabilidad para continuar el trabajo de evangelista. En Tesalónica el apóstol recibió ayuda pecuniaria muy apreciada de Filipos (Fil., 4, 15,16), sin duda por los buenos oficios de San Lucas.

Podemos estar seguros que fue un visitante constante de San Pablo durante los dos años de prisión de éste en Cesarea. En ese periodo pudo muy bien familiarizarse con las circunstancias de la muerte de Herodes Agripa I, quien había muerto allí “comido por los gusanos“.

No tenemos información sobre San Lucas durante el intervalo entre los dos encarcelamientos romanos de San Pablo, pero debe haber conocido a varios de los apóstoles y discípulos durante sus diversos viajes. Se mantuvo junto a San Pablo durante su última prisión.

Apresúrate a venir hasta mí cuanto antes, porque me ha abandonado Demas por amor a este mundo… El único que está conmigo es Lucas” (II Tim., 4, 7-11).

Vale la pena señalar que, en los tres lugares en que se le menciona en las Epístolas (Col., 4, 14; Philem., 24; II Tim., 4,11) se le nombra junto a San Marcos (cf. Col., 4,10), el otro evangelista que no era un apóstol (Plummer), y está claro a partir de su Evangelio que estaba muy familiarizado con el Evangelio según San Marcos.

Sirvió incondicionalmente al Señor, no se casó ni tuvo hijos. Murió a la edad de 84 años en Beocia, lleno de Espíritu Santo”. Recientes estudios concuerdan con esta versión.

El Evangelio de san Lucas

13 septiembre, 2007

Fue redactado por este compañero de viaje del Apóstol san Pablo, unos cincuenta años después de la muerte de Jesús, y originariamente formaba un todo con el libro de los Hechos de los Apóstoles.

En el mismo Nuevo Testamento se cita al personaje Lucas en tres ocasiones (Co14, 14.2 Tim 4,1 1 y Flm 24); y si estos testimonios se refieren a la misma persona, surge la figura de un médico y sobre todo de un discípulo de Pablo. San Pablo lo llama “Lucas, el médico muy amado” (Col, 4,14), y probablemente cuidaba de la quebrantada salud del gran apóstol.

La dependencia de Pablo implica que Lucas debió de ser un cristiano de la segunda generación, de origen helenista.

Es el único escritor del Nuevo Testamento que no es de origen judío. Era griego.

Su obra está dirigida ante todo a los cristianos que, como él, provenían del mundo pagano.

Su profesión implicaba una educación liberal, y su formación médica se evidencia por su preferencia por el lenguaje médico.

Escritor de atractiva personalidad, gran talento y alma delicada. Ha elaborado su obra de manera original, con afán de información y orden. Su plan sigue en general las grandes líneas del evangelio de Marcos con algunas transposiciones y omisiones.

Comparando en detalle con Mc y Mt se distingue por presentar las cosas de manera un tanto característica y personal.

Con frecuentes y finas pinceladas y sobre todo con la rica aportación debida a su investigación personal, nos brinda reacciones e inclinaciones propias de su temperamento y las tendencias de su alma.

Este tercer Evangelio fue escrito en Roma a fines de la primera cautividad de San Pablo, o sea entre los años 62 y 63. Sus destinatarios son los cristianos de las Iglesias fundadas por el Apóstol de los gentiles, así como Mateo se dedicó más especialmente a mostrar a los judíos el cumplimiento de las profecías, realizadas por Cristo.

San Lucas es uno de los autores más extensos del Nuevo Testamento. Su Evangelio es considerablemente más largo que el de San Mateo, sus dos libros son aproximadamente tan largos como las catorce epístolas de San Pablo; y los Hechos supera en longitud a las siete Epístolas Católicas y al Apocalipsis. El estilo del Evangelio es superior a cualquier otro escrito del Nuevo Testamento, excepto la carta a los Hebreos. Renan dice (Les Evangiles) que es el más literario de los Evangelios. San Lucas es un pintor de palabras. “El autor del Tercer Evangelio y de los Hechos es el más versátil de todos los escritores del Nuevo testamento. Es hebraísta al describir la sociedad hebrea y griego describiendo la sociedad griega” (Plummer). Su gran dominio del griego se demuestra por la riqueza de su vocabulario y la libertad de sus construcciones.

Por eso, El Evangelio de San Lucas contiene un relato de la vida de Jesús que podemos considerar el más completo de todos y hecho a propósito para nosotros los cristianos de la gentilidad.

Este espléndido trabajo realizado por Martín Carpintero (médico anestesista) me ha parecido lo suficiente interesante como para presentarlo en el blog dividido en varios artículos. Desde aquí mi agradecimiento y enhorabuena.

los iré completando en estos días

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