Presentación

Vamos a empezar este estudio sobre los Libros Sapienciales con una Introducción en la que exponemos las características de la sabiduría israelita pero enmarcandola en el contexto religioso del Próximo Oriente Antiguo.

Después comenzaremos por Proverbios, libro que personifica la sabiduría en la figura de una gran dama, “Doña Sabiduría“, invitándonos a dejarnos seducir por ella para que guíe nuestros pasos hacia la vida plena. En su afán catequético el libro confronta esta imagen con otra figura femenina “Doña Necedad“, llena de vileza y deshumanizadora, malbarata la vida de quien se deja atrapar por ella. La sabiduría de Proverbios nos llevaba por un camino sereno y tranquilo, andadero. Pero ¿qué sucede cuando las aguas se vuelve turbulentas?

El libro de Job aborda la cuestión del sufrimiento en la vida del justo sin disimulos. Job sabe por experiencia que la vida está entretejida de adversidades y, sin caer en el sentido trágico de la existencia ni en el sinsentido del absurdo, nos enseñará que el crisol del sufrimiento, además de enseñarnos a conocer y aceptar nuestros límites, es un lugar privilegiado para el encuentro personal con Dios: Te conocía sólo de oídas, pero ahora te han visto mis ojos (Job 42,5).

Para un israelita, la actuación de Dios en la vida abarca cualquier aspecto de la existencia. Por eso el Eclesiastés nos revelará que cualquier situación de la vida -incluso los momentos más gozosos y felices-, sin Dios estaría vacía. Fiel a su afirmación de que la acción de Dios abarca toda la existencia humana, este libro llegará a afirmar que incluso en el vacío existencial podemos buscar y encontrar la presencia callada de Dios.

Los sabios de Israel van descubriendo como se revela Dios en las maravillas de la creación y en el devenir de la vida. Por eso Ben Sirac en el Eclesiástico nos dirá que si somos fieles y confiamos en Dios cumpliendo la Ley de Dios en cualquier situación, Dios dará testimonio de sí mismo actuando en en nuestras vidas en favor nuestro.

Pero la amistad y comunión que Dios establece con sus amigos fieles, así como la comprensión cada vez más profunda de la Alianza amorosa de Dios con su pueblo, va fraguando la creencia de que esta amistad-alianza no se romperá ni siquiera por la muerte. Sin embargo esta intuición del corazón de los amigos de Dios tendrá que esperar hasta el s. II a.C. cuando el Libro de la Sabiduría haga explícito este profundo convencimiento: Las almas de los justos están en las manos de Dios (Sab 3,1).

En todo este largo recorrido, la Presencia de Dios a nuestro lado ha sido constante y por eso debemos detenernos en el libro de los Salmos. El salterio es el libro que mejor refleja la presencia del Señor junto a nosotros en cualquier circunstancia. Nos enseñará que lo más importante de nuestra vida es la amistad-amor incondicional de Dios con nosotros. Los salmos van forjando el corazón de Israel, su modo de hablar con Dios.

Efectivamente, poco a poco el sabio israelita ha entendido que “saber”, es saber “vivir”, y que “saber vivir” es en realidad “saber amar”. Israel, gracias a sus sabios, ha entendido que el arte de vivir en plenitud es esencialmente el arte de saber amar. En este sentido el Cantar de los Cantares sí que podemos y debemos incluirlo dentro del movimiento sapiencial.

Si tuviéramos que resumir de un modo telegráfico el largo camino recorrido por los sabios diríamos que: en un principio el sabio entiende que “saber” es saber “vivir en armonía con el mundo creado”, es la sabiduría experimental. En esta misma línea, pero en un segundo momento, advierte que “sabe vivir” el que “triunfa en la vida”, surge una sabiduría del obrar moral y se plantea así la doctrina clásica de la retribución. En un tercer momento, está doctrina clásica entra en crisis y se dan soluciones basadas en los límites de nuestra sabiduría y la aceptación de una Sabiduría superior, que es la de Dios (la Torah). Sin embargo, en un análisis final deduce que “triunfa en la vida”, no el que realiza o logra cosas extraordinarias, sino el que “sabe amar”, el que advierte que desde la mirada de Dios solamente es importante lo que se hace con amor y por amor. La conclusión final es que sólo el amor de Dios llena, compacta y engrandece la vida, y triunfa en la vida quien ama a Dios, porque ese es el amor que triunfa más allá de la muerte.

Queda así abierta la puerta para el cristiano, y se nos descubre el sentido de los libros sapienciales en cuanto preparación de la venida de Cristo mediante la oración, mediante el sentimiento más fuerte del amor y mediante el uso de la razón. En este mismo sentido, también puede ser interesante advertir como el Antiguo Testamento, también Sapiencialmente, desemboca en el Nuevo Testamento.

He encontrado este video en youtube que puede servir de introducción:

5 comentarios sobre “Presentación

  1. Los libros sapienciales, son un conjunto de libros que nos permiten reflexionar sobre el hombre, que iluminados por dios, trata de resolvernos los problemas de la vida cotidiana que nos aquejan constantemente, como por ejemplo: amor, muerte, dolor, problemas sociales, etc.; el objetivo de estos libros sapienciales, es aprender la verdadera sabiduria que viene de dios y que esta en las sagradas escrituras; los libros principales que lo integran son: proverbios, job, eclesiastes, eclesiastico o siracide y sabiduria.

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