La historicidad de los patriarcas o de la época patriarcal

Pastores nómadas cerca de Namtso, en el Tíbet central (2005)

– De todas formas, de hecho lo que la arqueología y la historia del Oriente Próximo antiguo pueden decirnos sobre los patriarcas no es mucho. Por ahora, de un modo claro y contundente no se han encontrado huellas de los patriarcas bíblicos en los documentos de aquella época, a excepción de una prueba en la que el faraón Sesac (950-926 a.C.) menciona entre sus conquistas en el sur de Judá una “fortaleza de Ab(i)ram” o “campo de Ab(i)ram”, que podría ser un equivalente de Abrahán, pero no es totalmente seguro. A esto hay que añadir las escasas huellas dejadas por los patriarcas en la historia, pues con casi toda seguridad estos personajes (Abrahán, Isaac, Jacob, etc) no escribían y como vivían en tiendas es difícil encontrar lugares en los que dejaran huellas permanentes, salvo algunos altares que se mencionan en la Biblia (Gn 12,7.8; 13,18; 22,9; 26,25; 33,20; 35,3.7), estelas (28,18; 31,45.51; 35,14-20) y tumbas (Gn 23; 25,9; 35,8.20; 49,30-32); sin embargo, los arqueólogos no han sido capaces por ahora de identificar ninguno de estos monumentos con certeza.
¿Qué pruebas tenemos acerca de la historicidad de una época patriarca?

Apoyándose en costumbres características de aquellos tiempos, las cuales serían incluso desconocidas para los redactores del texto bíblico, algunos exegetas intentan probar al menos la historicidad de una “época patriarcal” (W. F. Albright y su escuela). Por ejemplo, la costumbre de que una mujer sin hijos dé una esclava a su marido y que los hijos nacidos así sean considerados legítimos de la esposa (así lo hizo Sara con Agra, o Lía y Raquel con sus siervas Balá y Zilpa: Gn 16 y 29-30). Efectivamente en documentos mesopotámicos del segundo milenio antes de Cristo contienen contratos similares. Sin embargo un examen más minucioso y crítico de los contratos mesopotámicos ha revelado que esta comparación no es tan firme como se pensaba (cfr Th. L. Thompsom, J. van Seters y otros).
Otros autores, como Albrecht Alt en Alemania, para probar la historicidad de los patriarcas, han afirmado que la religión de los patriarcas posee ciertas particularidades que la distinguen de otras formas cultuales características del entorno de Israel. La más importante diferencia sería el culto al “Dios del padre (o de los padres)” (Gn 26,24; 28, 13; 31,53; 32, 10; 46,1; Ex 3,6). Esta religión patriarcal o de las familias sería totalmente contraria a las divinidades cananeas, ligadas a parejas y a templos. El Dios de los patriarcas es un Dios personal, ligado a las personas, en parte más adecuado al tipo de vida nómada. Sin embargo, M. Köckert ha criticado esta afirmación alegando que los textos bíblicos y extrabíblicos (las inscripciones de los nabateos son de los últimos siglos de nuestra era) que hablan de esta forma de culto peculiar de los patriarcas datan de una época reciente. En concreto afirma que estos textos en su mayoría tardía pretenden dejar claro que hay un vínculo teológico e histórico entre los patriarcas y el Dios del Éxodo (Génesis y Éxodo). Por eso, deduce él, no es conveniente basarse en ellos para fundamentar la religión patriarcal o religión de las familias.
Por otro lado, estudios recientes, especialmente los de R. Albertz, demuestran que no es tan importante situar la religión de los patriarcas en una época particular de la historia de Israel, sino que esta religión haría referencia a la forma más primitiva u originaria en que se vivió la fe de Israel, se trataría de una religión más personal, del clan o familiar. En este sentido se trataría más bien de una religión de una capa social. Es decir, la religión de los patriarcas “precedería” a la religión más oficial o de la nación (la religión de Moisés). San Pablo parece referirse a esto cuando afirma que la fe precede a la ley, del mismo modo que Abrahán precede a Moisés. La religión de los patriarcas, sería una religión más íntima y personal, más de fe, y estaría en un estrato más profundo a la religión oficial de Israel, más basada en la Ley (Toráh). Y en este sentido precedería, como elemento fundante, Abrahán a Moisés. La anterioridad es más bien teológica que cronológica, aunque también lo sea. Estos estudios recientes parecen concluir que desde el punto de vista histórico, podemos decir, que la religión de los patriarcas ha existido, con diferentes formas, durante toda la historia de Israel y que está vinculada no tanto, o solo, a una época histórica, sino a la institución de la familia y en cuanto tal se extiende por toda la antigüedad.

11 comentarios en “La historicidad de los patriarcas o de la época patriarcal”

  1. hola buenas me gustaria si me pudiesen mandar, en la epoca que estamos, como seria un patriarca ahora, como viviria, su vida, etc si me lo pudiesen mandar se lo agradeceria mucho gracias

    1. Hola! Alicia saludos, en tiempos antiguos podemos ver a jose como uno de los patriarcas y en estos tiempos seria decir que uno de ellos destacaria como lider o guia espiritual, para muchos estaria representado como un pastor o profeta… alguien que se distingue entre los demas por ser una persona integra y llena de virtudes cristianas..

  2. La arqueologia biblica en tiempo de los patriarcas esta en proceso, debido a que no dejaron huella arqueologica porque vivian en tiendas, pero con el avance de la ciencia es muy probable que se tengan buenas noticias.

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