Género literario del Apocalipsis.

Para entender bien el Apocalipsis es muy importante conocer el género literario en que se escribió. El género apocalíptico estaba muy en boga en ciertos ambientes judíos de la época. Ya desde el s. II a.C. se tiene noticia de una gran floración de obras apocalípticas, la mayoría apócrifas, que se irá expandiendo más y más hasta el s. III d.C. Todas ellas pretenden descubrir a los hombres lo que sólo conoce Dios, es decir, los sucesos futuros relacionados con el pueblo de Dios y la venida de los tiempos escatológicos. Anuncian que Dios liberará a Israel de las potencias paganas, y que esta liberación es ya inminente. Y lo hacen con el fin de consolar a los espíritus abatidos y de infundirles nuevo valor en medio de las persecuciones por las que atravesó Israel desde la época de Antíoco Epífanes (168-165 a.C.). Los autores apocalípticos, al no entrever una solución inmediata de los males nacionales presentes, se suelen refugiar en un futuro glorioso íntimamente ligado con los últimos tiempos. Ordinariamente, los hechos históricos contemporáneos del autor apocalíptico son descritos bajo una forma oscura y misteriosa. Y lo que no conocen por la historia lo presentan como envuelto en los velos de la profecía. Aparentan desligarse del tiempo presente para trasladarse a los tiempos escatológicos. Para expresar todo esto se sirven de ordinario de visiones divinas, de intervenciones de ángeles que hacen de guías o intérpretes de los hechos misteriosos que han contemplado. Por otra parte, como los libros apocalípticos suelen hablar del triunfo de Israel sobre los imperios y las naciones paganas, emplean de ordinario la seudonimia. Con esto querían evitar la persecución de las autoridades, cuya inminente caída profetizaban. A veces, poniendo su mensaje en boca de un personaje célebre de la Antigüedad, como Abraham, Moisés, Enoc, Isaías, etc., acreditaban su libro ante sus contemporáneos. También la literatura apocalíptica emplea el esoterismo, amplificando las escenas para hacerlas más misteriosas, empleando imágenes plásticamente irrealizables, y hasta un lenguaje criptográfico y cifrado que sólo podía comprender un cierto número de personas. Por el hecho de que la revelación apocalíptica diga relación casi siempre a cosas ocultas del futuro, el Apocalipsis constituye una especie de profecía. El género apocalíptico se presenta como un desarrollo del género profético. A veces resulta incluso difícil delimitar las fronteras entre el Apocalipsis y la profecía. Las visiones de Ezequiel, Daniel y Zacarías participan de ambos géneros. Y el Apocalipsis de S. Juan se parece mucho a los escritos de Ezequiel y Daniel. Sin embargo, bajo otro punto de vista, el género apocalíptico difiere bastante del profético, pues es esencialmente alegórico, voluntariamente misterioso y siempre necesita interpretación. La profecía insiste en las obligaciones y exigencias morales de la Alianza. En cambio, el Apocalipsis se preocupa de la previsión y anuncio de cosas futuras, mientras que las preocupaciones morales pasan a segundo plano.

Una característica muy importante del género apocalíptico es el simbolismo. Todas las imágenes que emplea constituyen símbolos: una palma significa el triunfo; una corona representa la realeza; una espada designa la destrucción, etc. Generalmente, los números son también simbólicos, y no han de tomarse por lo que valen, sino por lo que representan. Hasta los mismos colores suelen tener valor simbólico. Como lo que pretende el autor apocalíptico es traducir un mensaje en un lenguaje figurado, de ahí que suela proceder por acumulación de símbolos, cifras, colores e imágenes, sin preocuparse de su incoherencia plástica. Por eso, para interpretar el Apocalipsis de S. Juan es esencial prescindir de lo plástico e imaginable, para esforzarse por traducir intelectualmente los símbolos sin detenerse en detalles más o menos sorprendentes. De los símbolos hay que quedarse con la idea, teniendo en cuenta su elasticidad y, a veces, hasta su incoherencia. Teniendo esto presente, sería un error querer imaginarse plásticamente, p. ej., la Bestia de siete cabezas y de diez cuernos. ¿Cómo repartir los diez cuernos sobre siete cabezas?

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4 comentarios en “Género literario del Apocalipsis.”

  1. Leer Apocalipsis ES DESCUBRIR UN TESORO. Es riquisima la enseñanza. Encontrar los mensajes de consuelo y de esperanza para nuestra vida en vez de todo lo contrario es muy alentador.

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