Ultima Cena: rito y marco pascual

640px-Última_Cena_-_Da_Vinci_5Jesús tomó parte junto con los Doce en el culto del templo de Israel. Pero en la última Cena Jesús dio un paso definitivo en la dirección de creación de un pueblo nuevo. Jesús transforma la pascua judía de Israel en un culto tan nuevo, que deja atrás para siempre la “comunidad del templo”, fundando así definitivamente el pueblo de la “nueva alianza”.

Las palabras de la institución de la eucaristía (en la versión de Marcos y paulina) se refieren siempre a la alianza: remiten al Sinaí y a la nueva alianza anunciada por Jeremías. También resulta evidente la conexión con el acontecimiento Pascual (ofrecida en Sinópticos y Juan), así como el eco que resuena de las palabras del Siervo paciente de Isaías. Pues bien, con la incorporación de la pascua y el rito de la alianza sinaítica se aceptan los dos hechos fundantes de Israel, a través de los cuales se convirtió en pueblo y sigue haciéndolo. Jesús al usar este trasfondo cultual fundante de Israel usando las palabras claves de la tradición profética, está fundiendo, pasado, presente y futuro, en una realidad nueva, en la perspectiva de la “nueva alianza”. Es como si el Señor dijera a sus discípulos: “Al igual que en el pasado el antiguo Israel veneraba en el templo su propio centro y la garantía de su unidad, y en la celebración comunitaria de la pascua realizaba de manera viva esa unidad, así ahora este nuevo banquete debe ser el vínculo de unidad de un nuevo pueblo de Dios. Ya no hay necesidad de un lugar central constituido por el único templo exterior… El cuerpo de Cristo, que es el centro del banquete del Señor, es el único nuevo templo que congrega en unidad a los cristianos mucho más realmente de cuanto pueda hacerlo un templo de piedras” (cf. J. Ratzinger, Il nuovo popolo di Dios, Queriniana, Brescia 1971, p.87). Recuérdese las afirmaciones de Jesús en torno a la destrucción en tres días del templo y referidas a su cuerpo (Mc 14,58 y Mt 26,61; Mc 15,29 y Mt 27,40; Jn 2,19; cf. Mc 11,15-19 par.; Mt 12,6).

De todo se deduce que la institución de la sagrada eucaristía tiene una importancia decisiva. Deben comprenderse como lo que son. Estamos ante la estipulación de un pacto, y como tal, la fundación concreta de un pueblo nuevo, que se convierte en tal a través de su relación con la alianza con Dios.

Los discípulos se convierten en “pueblo” a través de la comunión con el cuerpo y con la sangre de Jesús, y porque esa comunión con Cristo es al mismo tiempo comunión con Dios, se le puede llamar “pueblo de Dios”

Cfr: La fecha de la Última Cena

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2 comentarios en “Ultima Cena: rito y marco pascual”

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