Las catacumbas o hipogeos

En Roma a los cadáveres se les enterraba en lugares a las afuera de la ciudad. Estos lugares o cementerios podían pertenecer a familias concretas o pasar a ser de colectivos o sociedades como ocurre con el cementerio de los libertos. También se les podía incinerar y entonces se guardaban los restos en tinajas que se depositaban en lugares cuyos orificios recuerdan a los palomares y por eso reciben el nombre de columbarios.

Los cementerios bajo tierra, los hipogeos, aparecen por dos moti­vos. Desde el comienzo del cementerio como excavación, por ejemplo, en la falda de una ladera, o como extensión del cementerio de superfi­cie, cuando llegó éste a su saturación, procurándose galerías bajo tie­rra, siempre sin que éstas excedieran los límites de la posesión que co­rresponde a la superficie.

Resulta interesante estudiar el origen del término “cementerio” y su relación con el término “catacumba”.

Hoy parece suficientemente demostrado que las catacumbas cris­tianas no son otra cosa que una transformación, y muy pequeña, de los Hipogeos paganos cuya tradición quizá se remonta a Etruria.

El hecho de que el cristianismo fuera reconocido en el año 313 por Constantino como una de la religiones del imperio romano supuso para las catacumbas una nueva etapa con tres fenómenos fundamentales: la modificación de algunas zonas para dar paso al lugar donde reposa el cuerpo de un mártir; el gran crecimiento en extensión por el aumento de nuevas galerías excavadas; y la aparición de otras catacumbas nue­vas.

Termina el auge de las catacumbas en el siglo V con las invasiones bárbaras.

Durante la Edad Media, son veneradas pocas catacumbas, especialmente las que guardan reliquias conocidas.

Desde el punto de vista de la difusión geográfica de las catacumbas, puede decirse que el fenómeno catacumbario queda reducido al área de la península italiana y a sus islas más cercanas: Sicilia, Córce­ga y Cerdeña, y Malta.

En este momento estamos en disposiciones para elaborar un elenco de los elementos que componen tanto el cementerio de superficie como en la zona excavada de las catacumbas.

Los elementos catacumbarios más característicos son los siguientes:

Otros elementos de las catacumbas menos característicos pero que también veremos son: Baldaquinos; Escaleras; Chimeneas y lucernarios; Cátedras

2 comentarios en “Las catacumbas o hipogeos”

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