El rapto de Elías (2 R 2,1-18)


La carrera terrenal del profeta de fuego (Cf. Eclo 48,1s) encuentra su digna culminación en esta fantasmagórica visión de fuego que lo arrebata a la vista de su discípulo predilecto. Pero en el centro del relato está más bien Eliseo al que se presenta como heredero legítimo del gran profeta: el episodio pertenece ya al ciclo de Eliseo .

Elías arrebatado al cielo.

2, 1 Esto es lo que sucedió cuando Yahvé arrebató a Elías en la tempestad hacia el cielo. Elías y Eliseo partieron de Guilgal. 2 Elías dijo a Eliseo: «Quédate aquí, pues Yahvé me envía a Betel.» Eliseo dijo: «¡Por el Dios vivo y por tu propia vida, yo no te dejaré!» Y bajaron a Betel. 3 Los discípulos de los profetas que había en Betel salieron al encuentro de Eliseo y le dijeron: «¿Sabes que Yahvé va hoy a arrebatar a tu señor por encima de tu cabeza?» Respondió: «Ya lo sé yo también. ¡Callad!» 4 Elías le dijo: «Eliseo, quédate aquí, porque Yahvé me envía a Jericó.» Pero él respondió: «¡Por el Dios vivo y por tu propia vida, yo no te dejaré!». Y llegaron a Jericó. 5 Los discípulos de los profetas que había en Jericó se acercaron a Eliseo y le dijeron: «¿Sabes que Yahvé va hoy a arrebatar a tu señor por encima de tu cabeza?» Respondió: «Ya lo sé yo también. ¡Callad!» 6 Elías le dijo: «Quédate aquí, porque Yahvé me envía al Jordán.» Respondió: «¡Por el Dios vivo y por tu propia vida, yo no te dejaré!» Y los dos continuaron caminando.

7 Cincuenta hombres de los discípulos de los profetas iban también de camino y se pararon frente (al Jordán), a cierta distancia de Elías y Eliseo, que se detuvieron al lado del Jordán. 8 Elías se quitó el manto, lo enrolló y golpeó con él las aguas, que se separaron a un lado y a otro y ambos pasaron sobre terreno seco. 9 Mientras pasaban, Elías dijo a Eliseo: «Pídeme lo que quieras que haga por ti antes de que sea arrebatado de tu lado.» Eliseo respondió: «Que pasen a mí dos tercios de tu espíritu.» 10 Replicó: «Pides algo difícil; si alcanzas a verme cuando sea arrebatado de tu lado, entonces pasará a ti; si no, no pasará.» 11 Iban caminando y hablando, y de pronto un carro de fuego con caballos de fuego los separó a uno del otro. Elías subió al cielo en la tempestad. 12 Eliseo lo veía y clamaba: «¡Padre mío, padre mío! ¡Carros y caballería de Israel!» Cuando dejó de verlo, agarró sus vestidos y los desgarró en dos. 13 Recogió el manto que había caído de las espaldas de Elías, volvió al Jordán y se detuvo a la orilla.

14 Tomó el manto que había caído de las espaldas de Elías y golpeó las aguas, pero éstas no se separaron. Dijo entonces: «¿Dónde está Yahvé, el Dios de Elías?» Golpeó otra vez las aguas, que se separaron a un lado y a otro, y Eliseo pasó sobre terreno seco. 15 Cuando los discípulos de los profetas lo vieron venir hacia ellos, dijeron: «El espíritu de Elías se ha posado sobre Eliseo.» Fueron a su encuentro, se postraron en tierra ante él, 16 y le dijeron: «Tus siervos cuentan con cincuenta hombres de guerra.Deja que marchen y busquen a tu señor. Tal vez el espíritu de Yahvé se lo ha llevado y lo ha arrojado sobre alguna montaña o algún valle.» Él dijo: «No enviéis a nadie.» 17 Pero tanto le insistieron que exclamó abochornado: «Enviadlos.» Ellos enviaron cincuenta hombres que estuvieron tres días buscándolo, pero no lo encontraron. 18 Cuando volvieron a Eliseo, que se había quedado en Jericó, les dijo: «¿No os ordené: `No vayáis’?»

Hacia la Transjordania (1-8)

Al sentir cercano su fin Elías partiendo de Gilgal, en la zona montañosa de Efraín, va hacia la Transjordania. El relato parece suponer una comunicación divina que habría advertido al profeta de su próximo y miserioso traslado: esto se deduce por la necesidad de estar solo y por el conocimiento que de esto tenían Eliseo y los otros profetas. Es evidente que está reafirmada la exigencia de soledad, siempre estuvo sólo combatiendo contra los enemigos de Yahvé. El ir a la Transjordania revela la fuerte vinculación de Elías con las tradiciones mosaicas, el sepulcro de Moisés estaba allí, en la tierra de Moab, aunque nadie sabía el lugar exacto (Dt 34,6). La primera etapa de este éxodo al revés es Betel. Al llegar al Jordán, Elías repite un gesto que evoca a Moisés sobre las aguas del mar Rojo (Ex 14,16), usando su manto como un bastón, y así pasan en seco.

El torbellino divino (9-12)

Parece como si tras cruzar el río la secreta angustia disminuyera. Parecen más seguros: conversan tranquilamente acerca de lo que va a ocurrir y Elías que hasta ahora se había mostrado distante, ofrece a Eliseo que le pida un último don; Eliseo lanza la petición de reconocimiento de su primogenitura espiritual, pues según Dt 21,17 al primogénito le corresponde el doble que a los demás herederos. Frecuentemente se entiende en el sentido de que correspondían al primogénito: dos tercios del patrimonio. Elías responde que es cosa difícil pues esto no depende de él sino de Dios, se trata de una disposición divina.

Problemática del rapto de Elías

Nos preguntamos, el autor sagrado ¿qué ha querido significar con este relato? ¿Se trata de la asunción de Elías vivo, o de una visión de Eliseo? Hay un gesto de duelo en Eliseo (v.12) con el que puede significarse la muerte de Elías. Por otro lado el verbo empleado por Elías para anunciar su tránsito recuerda al que se emplea para Henoc en Gn 5,24 que plantea el mismo problema; según esto no hubiera muerto sino que hubiera subido vivo. El contexto y la escenográfica descripción del profeta que sube al cielo en un torbellino sobre un carro de fuego parece indicar que en esta ocasión la muerte queda como superada por la intervención arrolladora de Dios, que irrumpe como fuego (símbolo de Dios) para tomar consigo al profeta de fuego. Un profeta tan poderoso y abrasado por el celo de Yahvé no podía morir según la concepción de entonces de la muerte como separación de Dios y reducción a un estado sombril en el seol; tenía que estar ya de algún modo con Dios, que tenía dominio también sobre el más allá de esta vida. Estamos ante el primer balbuceo de la idea según la cual la verdadera vida está con Dios y ni siquiera la muerte podrá acabar con ella. Parece pues una visión que tiene Eliseo, Elías mismo le habla de esta visión, el texto mismo dice que Eliseo: veía y gritaba.

EL espíritu de Elías sobre Eliseo (13-18)

En virtud de aquella visión, Eliseo se convierte en el sucesor legítimo de Elías y el manto del profeta es el símbolo de su investidura. En efecto, Eliseo repite el gesto de Elías en el Jordán, consiguiendo el mismo resultado. Los hermanos profetas de Jericó así le reconocieron y lo acogieron como su guía. Eliseo está ya dispuesto a saltar a la arena para luchar en favor de Yahvé y continuar el apostolado como maestro de Israel.

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16 comentarios en “El rapto de Elías (2 R 2,1-18)”

    1. COMO DIJO JESUS ,BENDITOS LOS QUE NO VIERON Y CREYERON YO EN LO PERSONAL CREO EN TODO LO ESCRITO Y EN TODA PALABRA QUE BIENE DE DIOS

  1. COMO DIJO JESUS , BENDITOS LOS QUE NO VIERON Y CREYERON EN LO PERSONAL YO CREO EN TODO LO ESCRITO EN LA BIBLIA Y EN TODA PALABRA QUE BIENE DE DIOS PADRE , DIOS LOS BENDIGA A TODOS USTEDES Y LOS GUARDE SALUDOS.

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