La búsqueda de Yahvé (Am 5, 4-6.14-15)

En este primer ensayo de exégesis nos vamos a centrar en solo 5 versículos, no seguidos pero unidos por afinidad de contenido. Hemos escogidos estos dos párrafos porque expresan de un modo muy sintético uno de los grandes ideales de Amós: la religiosidad pura e interior y centrada en la práctica del bien.

4 Porque así dice Yahvé
A la casa de Israel:
¡Buscadme a mí y viviréis!
5 Pero no busquéis a Betel,
no vayáis a Guilgal
ni crucéis a Berseba,
porque Guilgal será deportada sin remedio,
y Betel reducida a la nada.
6 ¡Buscad a Yahvé y viviréis,
no sea que caiga él como fuego sobre la casa de José
y devore inextinguible a Betel!
(…)
14 Buscad el bien y no el mal,
para que viváis,
y que esté así con vosotros Yahvé Sebaot,
Tal como decís.
15 Aborreced el mal, amad el bien,
implantad el derecho en la Puerta;
quizá Yavéh Sebaot tenga piedad
del resto de José

Contexto y estructura literaria

Amós comienza el capítulo 5 con una elegía sobre la virgen de Israel (v.2), es decir, el reino del Norte, que será objeto del castigo divino. Y para evitar el castigo -en vv. 6-13- se exhorta a dejar los cultos sincretistas y a volver a Yahvé.

La perícopa vv.4-6 consta de dos estrofas, con la misma estructura: introducción (4a) y tema enunciado de forma positiva por el mismo Dios (4b) y explicado luego en forma negativa (5). En la segunda estrofa se repite el tema en positivo pero en tercera persona (6a), y la explicación o razón del tema se fórmula como amenaza de castigo (6b). Los vv.14-15 están compuestos como los vv.4-6: exhortación y perspectiva de una recompensa, segura en v.14 y posible en v.15. En realidad, estos versículos parecen una ampliación a 4b.

La estructura literaria del oráculo (4-6) comprende: una invitación (4b), una advertencia (5a) y el motivo (5b).

Exhortación (v. 4)

4 a Porque así dice Yahvé
A la casa de Israel:
b ¡Buscadme a mí y viviréis!

El hecho de resaltar la idea de la vida característica de Proverbios haría pensar en una Torá sacerdotal o en un dicho sapiencial; pero al no ponerse en boca del profeta, nos encontramos con una nueva forma literaria que por primera vez aparece en el AT: la amonestación profética.

La formula introductoria pone en boca de Yahvé mismo la exhortación a Israel a buscarle para tener vida.

En el AT buscar a Dios (daras) significa:

  • 1) consultar a la divinidad en el santuario, solicitar un oráculo al sacerdote;
  • 2) y escuchar la voz de Dios proclamada por el profeta: buscadme y viviréis.

Para Amós, buscar a Dios no significa solo buscarle en el santuario. El profeta Amós llama a la práctica de la justicia, lo cual es conforme a la voluntad de Dios manifestada en el Decálogo. Además indica que el resultado de la búsqueda, si es verdadera, es la vida: la suspensión del castigo-destrucción y la felicidad-bienestar de una existencia bendecida por Dios.

El culto sincretista (vv.5-6)

5 a Pero no busquéis a Betel,
no vayáis a Guilgal
ni crucéis a Berseba,
b porque Guilgal será deportada sin remedio,
y Betel reducida a la nada.
6 a ¡Buscad a Yahvé y viviréis,
b no sea que caiga él como fuego sobre la casa de José
y devore inextinguible a Betel!

Al verdadero culto de Yahvé se contrapone el culto sincretista de Betel, Guilgal y Bersabé.

  • – Betel: era lugar de culto en tiempo de los patriarcas (Gen 12,8; 28,10). Jeroboán I hizo de Betel el santuario nacional del reino del Norte (1 Re 12,29).
  • – Guilgal: Era el santuario central del país ocupado por los hebreos al principio (Jos 4,19s; 2 Re 2,1). Estaba situado probablemente cerca de Jericó.
  • – Bersabé: Se encuentra en la parte sur de Judá, a 50 Km al sudoeste de Jerusalén. Esta asociado este lugar a Abraham (Gen 12,33), Isaac (Gen 26,33) y Jacob (Gen 28,10; 46,15).

El v.5 está muy elaborado, como lo muestra la disposición quiasmática de los paralelos: Betel-Guilgal (Bersabé) Guigal-Betel. Es curioso que la visita a Bersabé no implica amenaza. Dios invita al pueblo a no practicar esos cultos pues no son seguros como lo demostrará el hecho de que serán destruidos y sus fieles llevados al destierro. La paradoja reside en que Dios exige que se le busque pero destruye los templos destinados a su culto… La conclusión es clara: se trata pues de buscarle en una conversión personal.

El profeta repite (v. 6) la invitación (v. 4b: ¡Buscadme a mí y viviréis!), con el añadido de una amenaza: sino hay conversión la cólera divina vendrá sobre el reino del Norte. La expresión casa de José, muy rara en Amós, significa todos los habitantes del reino del Norte (efectivamente, José era considerado el epónimo de las tribus de Efraín y Manasés; y por eso los miembros de estas tribus -las dos más importantes del Norte- eran llamados con frecuencia hijos o casa de José.)

El bien y la vida (v. 14)

14 Buscad el bien y no el mal,
para que viváis,
y que esté así con vosotros Yahvé Sebaot,
Tal como decís.

Se trata de un comentario a 4b y 6a (¡Buscadme a mí y viviréis!). El estilo es diferente pero el contenido es el mismo.

Buscar significa aquí preocuparse. Al relacionar implícitamente Dios-bien y santuarios-mal, se está indicando que la búsqueda de Dios es la práctica de lo que es justo y bueno, mientras que el culto en el santuario sincretista sería lo designado con la palabra mal.

Para que viváis: el concepto de vida se explica mediante el de la presencia de Dios en medio de su pueblo: Y esté así con vosotros Yahvé Sebaot, porque ellos fiados de los privilegios de la elección-alianza, estaban convencidos de que Dios tenía que estar siempre con su pueblo para protegerlo y salvarlo a toda costa (Am 3,2; 9,7), por tanto no creían en la posibilidad del castigo ni en el abandono por parte de Yahvé. Pero Amós aclara que estará Yavhé con vosotros, Tal como decís, a condición de que se practique el bien.

El Resto de José (v.15)

15 Aborreced el mal, amad el bien,
implantad el derecho en la Puerta;
quizá Yavéh Sebaot tenga piedad
del resto de José

El v.15 da un paso más en la explicación de 4b (¡Buscadme a mí y viviréis!). La actitud con respecto al bien se enriquece mediante la idea amar; y la actitud con respecto al mal mediante la idea de odiar, aborrecer.

Hay un quiasmo con el v.14: bien-mal, mal-bien.

Se subraya un caso particular de la práctica del bien: el restablecimiento del derecho en la Puerta, es decir, en las cuestiones judiciales en las que están implicados los pobres y los oprimidos (Am 5,10; 2,6).

Solo así quedaría la posibilidad de que Dios se muestre clemente con el Resto de Israel. Pero la forma dubitativa, quizá, demuestra que no hay certeza, de que esto se verifique: porque todo depende de la gracia y bondad de Dios (quedando a salvo la libertad de Dios).

La expresión resto de José aparece aquí por vez primera en el AT. Esta noción del resto ocupara un lugar central en la teología profética a partir de ahora. El Israel carnal está destinado a perecer: sólo una parte del pueblo, probado y purificado por el juicio, es el objeto de la misericordia y de la salvación de Dios.

El verdadero culto

Estos versículos son importantes porque vemos claramente la intención última de las amenazas que dirige Amós, durante su actividad profética, contra el reino del Norte. Amós quiere hacer reflexionar al pueblo infiel y encaminarlo a la conversión.

Estos dos párrafos constituyen una síntesis feliz del nobilísimo mensaje espiritual del profeta. En efecto, en ellos se subraya la forma del genuino y puro culto de Yahvé, que implica:

  • 1) el abandono absoluto del sincretismo cananeo y la obediencia a la palabra del mensajero de Dios y
  • 2) la práctica del bien y de la justicia social. A la práctica de esta verdadera piedad yavista se promete la vida y la salvación, que será patrimonio del resto, portador de la esperanza en Israel

Nota: En los vv. 5,18-20 Amós desenmascara también la vana esperanza puesta en el Día del Señor como un día en el que por arte de magia Dios se aparecería a su pueblo y se acabaría la pobreza y la enfermedad. Pero este Día del Señor era presentado como un intento de tener tranquilos a los injustamente tratados por parte de los opresores… Era una especie de tranquilización de las conciencias por ambas partes. Pero Amós les dice que el Día de Yahvé vendrá pero será terrible pues se aniquilará toda injusticia.

2 comentarios en “La búsqueda de Yahvé (Am 5, 4-6.14-15)”

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