La verdadera religión (Os 6,1-6)

Este texto viene después de una descripción realizada por Dios mismo sobre los errores sociales y religiosos que infestaban Israel. En Os 5,15 terminaba Dios diciendo voy a volverme a mi refugio, hasta que expíen su falta y me busquen. En su angustia me buscarán. Es entonces cuando empieza casi en forma de letanía el arrepentimiento y el deseo de volver a encontrar el favor divino perdido. Pero Dios manifiesta las condiciones requeridas para un sincero arrepentimiento.

La verdadera religión (Os 6,1-6)

1 “Venid, volvamos a Yahvé,
pues él ha desgarrado, pero nos curará,
él ha herido, pero nos vendará.
2 Dentro de dos días nos dará la vida,
al tercer día nos hará resurgir
y viviremos en su presencia.
3 Conozcamos, corramos tras el conocimiento de Yahvé:
su salida es cierta como la aurora;
vendrá a nosotros como la lluvia temprana,
como la lluvia tardía que riega la tierra.
4 ¿Qué voy a hacer contigo, Efraín?
¿Qué voy a hacer contigo, Judá?
¡Vuestro amor es como nube mañanera,
como rocío matinal, que pasa!
5 Por eso los he hecho trizas por medio de los profetas,
los he castigado con las palabras de mi boca,
y mi juicio surgirá como la luz.
6 Porque yo quiero amor, no sacrificio,
conocimiento de Dios, más que holocaustos.

Invitación a la conversión (1)

1 “Venid, volvamos a Yahvé,
pues él ha desgarrado, pero nos curará,
él ha herido, pero nos vendará.

El pueblo, en primera persona o por medio del profeta, manifiesta. el propósito de convertirse a Dios. Nos desgarró concuerda con la imagen del león (Os 5,14; 13,7; Am 3,8; Sal 50,22). El juicio contra Israel, tantas veces anunciado por Oseas (cfr. 2,9; 3,5; 5,4), parece estar apunto de efectuarse. Entonces, presa del pánico, el pueblo decide volver a Dios.

Los motivos que inducen a Israel a la conversión son los golpes que ha recibido y la certeza de que el Señor nos curará. Son términos buscados de la medicina y volverán a aparecer en Oseas para quien Dios es también médico (cfr. Os 7,1; 14,5). Además de la imagen de curar (5,13; 6,1; 11,3; 14,5), la de retornar es característica de Oseas (2,9; 3,5; 5,4).

¿Resurrección? (2)
2 Dentro de dos días nos dará la vida,
al tercer día nos hará resurgir
y viviremos en su presencia.

La imagen de curación continua. Nos dará la vida significa también en otros lugares (Jos 5,8; 2 Re 8,9) la curación de un enfermo.

Nos hará resurgir debe entenderse como levantarse del lecho de la enfermedad. No parece que se trate de la idea de la resurrección, que no surgirá hasta un poco más tarde con Is 26,19. Los Padre de la Iglesia como Tertuliano, Agustín, Cipriano, Gregorio de Nisa y Gregorio Magno vieron en este texto una profecía relativa a la resurrección de Cristo.

Viviremos en su presencia, vivir delante de Dios es lo mismo que estarle agradecido y gozar de sus favores. En efecto, la muerte era, considerada corno una separación definitiva de Dios; se trata pues de heridas y de enfermedad, no de muerte.

La expresión dentro de dos días y el tercer día es corno decir dentro de poco, se trata de una forma popular de hablar.

Conocer a Yahvé (3)

3 Conozcamos, corramos tras el conocimiento de Yahvé:
su salida es cierta como la aurora;
vendrá a nosotros como la lluvia temprana,
como la lluvia tardía que riega la tierra.

Continua la exhortación (del pueblo o del profeta en su nombre) a la penitencia.

La expresión conozcamos, corramos tras el conocimiento de Dios es típica de Oseas (2,10.22; 4,16; 5,4) y recapitula la actitud adecuada de Israel con el Dios de la alianza.

El fruto de este conocimiento de Dios será, que vendrá a nosotros. El pueblo está seguro de ello: su salida es cierta como la aurora… como la lluvia de primavera Estas imágenes aluden discretamente a los cultos cananeos.

Respuesta de Dios(4-5)

4 ¿Qué voy a hacer contigo, Efraín?
¿Qué voy a hacer contigo, Judá?
¡Vuestro amor es como nube mañanera,
como rocío matinal, que pasa!
5 Por eso los he hecho trizas por medio de los profetas,
los he castigado con las palabras de mi boca,
y mi juicio surgirá como la luz.

Dios responde en forma de oráculo. Los dos interrogantes retóricos, además de decirnos que Dios ha hecho todo lo posible por conducir a su pueblo al buen camino, revelan la tensión-lucha entre la voluntad salvífica de Yahvé y su justicia.

Dios se pregunta qué debe hacer aún y parece reflexionar. Admite que Israel tiene piedad, pero se trata de una piedad como nube mañanera o como el rocío matinal que en breve se disipa. Yahvé lee en lo íntimo de corazón y sabe que la conversión de Israel es superficial y efímera, puesto que le falta el fundamento de la verdadera piedad.

El v.5 habla de los castigos infligidos por Dios al pueblo para convertirlo. Yahvé le hiere por medio de los profetas, es decir, por la predicación, comparada con un arma puntiaguda o de corte (cfr. Is 49,2): lo he castigado con las palabras de mi boca, es decir con sus mensajes (cfr. Is 9,7; 55,10s; Jer 5,14; 23,29). De este modo el plan salvífico de Dios, que lleva consigo el castigo educativo, es puesto plenamente de relieve. El juicio divino sobre Israel, comparado con la luz del sol, se contrapone a la inconstancia de la piedad de Israel, comparada con el rocío.

La piedad (6)

6 Porque yo quiero amor, no sacrificio,
conocimiento de Dios, más que holocaustos

De manera concisa y densa Dios puntualiza lo que espera de su pueblo, le indica así cual es el verdadero fundamento de toda la piedad. Israel piensa que Dios se complace con sacrificios y holocaustos, pero no es así. Lo que Dios quiere es amor y conocimiento de Dios. Con esto se significa la actitud fiel, generosa del creyente con Dios y su prójimo, vivificada por un sentido de ternura personal característico de la piedad. Se trata de un conocimiento que implica la adhesión de corazón a la voluntad de Dios, de acuerdo con los términos de la alianza.

La repulsa de los sacrificios aunque parece total no lo es. Oseas no condenaba el culto en sí mismo sino en cuanto se reducía a formalismo externo y carecía de alma, de piedad y de amor, que son parte esencial del culto. En este mismo sentido es enunciado Os 6,6 por Jesús en Mt 9,13.

Resumen

  • Os 6,1-6 resume de manera espléndida el mensaje moral del profeta:
  • Dios castiga a su pueblo pero lo hace para educarlo y después lo cura.
  • Revela la esencia de la verdadera religiosidad, contrapuesta a los sacrificios formales y a la piedad superficial de Israel. Este se ve inducido a la conversión por los castigos que ha sufrido y por las amenazas. Pero Dios, que conoce su corazón, sabe que Israel no le sirve con fidelidad. Precisamente por eso le ha castigado.
  • Esta doctrina es ya doctrina cristiana: el cristianismo es la religión del corazón y de la intimidad con Dios.

La verdadera religión (Os 6,1-6)

Índole y contenido

Esta texto viene después de una descripción realizada por Dios mismo sobre los errores sociales y religiosos que infestaban Israel. En Os 5,15 terminaba Dios diciendo voy a volverme a mi refugio, hasta que expíen su falta y me busquen. En su angustia me buscarán. Es entonces cuando empieza casi en forma de letanía el arrepentimiento y el deseo de volver a encontrar el favor divino perdido. Pero Dios manifiesta las condiciones requeridas para un sincero arrepentimiento.

1 “Venid, volvamos a Yahvé,

pues él ha desgarrado, pero nos curará,

él ha herido, pero nos vendará.

2 Dentro de dos días nos dará la vida,

al tercer día nos hará resurgir

y viviremos en su presencia.

3 Conozcamos, corramos tras el conocimiento de Yahvé:

su salida es cierta como la aurora;

vendrá a nosotros como la lluvia temprana,

como la lluvia tardía que riega la tierra.

4 ¿Qué voy a hacer contigo, Efraín?

¿Qué voy a hacer contigo, Judá?

¡Vuestro amor es como nube mañanera,

como rocío matinal, que pasa!

5 Por eso los he hecho trizas por medio de los profetas,

los he castigado con las palabras de mi boca,

y mi juicio surgirá como la luz.

6 Porque yo quiero amor, no sacrificio,

conocimiento de Dios, más que holocaustos.

Invitación a la conversión (1)

1 “Venid, volvamos a Yahvé,

pues él ha desgarrado, pero nos curará,

él ha herido, pero nos vendará.

El pueblo, en primera persona o por medio del profeta, manifiesta. el propósito de convertirse a Dios. Nos desgarró concuerda con la imagen del león (Os 5,14; 13,7; Am 3,8; Sal 50,22). El juicio contra Israel, tantas veces anunciado por Oseas (cfr. 2,9; 3,5; 5,4), parece estar apunto de efectuarse. Entonces, presa del pánico, el pueblo decide volver a Dios.

Los motivos que inducen a Israel a la conversión son los golpes que ha recibido y la certeza de que el Señor nos curará. Son términos buscados de la medicina y volverán a aparecer en Oseas para quien Dios es también médico (cfr. Os 7,1; 14,5). Además de la imagen de curar (5,13; 6,1; 11,3; 14,5), la de retornar es característica de Oseas (2,9; 3,5; 5,4).

¿Resurrección? (2)

2 Dentro de dos días nos dará la vida,

al tercer día nos hará resurgir

y viviremos en su presencia.

La imagen de curación continua. Nos dará la vida significa también en otros lugares (Jos 5,8; 2 Re 8,9) la curación de un enfermo.

Nos hará resurgir debe entenderse como levantarse del lecho de la enfermedad. No parece que se trate de la idea de la resurrección, que no surgirá hasta un poco más tarde con Is 26,19. Los Padre de la Iglesia como Tertuliano, Agustín, Cipriano, Gregorio de Nisa y Gregorio Magno vieron en este texto una profecía relativa a la resurrección de Cristo.

Viviremos en su presencia, vivir delante de Dios es lo mismo que estarle agradecido y gozar de sus favores. En efecto, la muerte era, considerada corno una separación definitiva de Dios; se trata pues de heridas y de enfermedad, no de muerte.

La expresión dentro de dos días y el tercer día es corno decir dentro de poco, se trata de una forma popular de hablar.

Conocer a Yahvé (3)

3 Conozcamos, corramos tras el conocimiento de Yahvé:

su salida es cierta como la aurora;

vendrá a nosotros como la lluvia temprana,

como la lluvia tardía que riega la tierra.

Continua la exhortación (del pueblo o del profeta en su nombre) a la penitencia.

La expresión conozcamos, corramos tras el conocimiento de Dios es típica de Oseas (2,10.22; 4,16; 5,4) y recapitula la actitud adecuada de Israel con el Dios de la alianza.

El fruto de este conocimiento de Dios será, que vendrá a nosotros. El pueblo está seguro de ello: su salida es cierta como la aurora… como la lluvia de primavera… Estas imágenes aluden discretamente a los cultos cananeos.

Respuesta de Dios(4-5)

4 ¿Qué voy a hacer contigo, Efraín?

¿Qué voy a hacer contigo, Judá?

¡Vuestro amor es como nube mañanera,

como rocío matinal, que pasa!

5 Por eso los he hecho trizas por medio de los profetas,

los he castigado con las palabras de mi boca,

y mi juicio surgirá como la luz.

Dios responde en forma de oráculo. Los dos interrogantes retóricos, además de decirnos que Dios ha hecho todo lo posible por conducir a su pueblo al buen camino, revelan la tensión-lucha entre la voluntad salvífica de Yahvé y su justicia.

Dios se pregunta qué debe hacer aún y parece reflexionar. Admite que Israel tiene piedad, pero se trata de una piedad como nube mañanera o como el rocío matinal que en breve se disipa. Yahvé lee en lo íntimo de corazón y sabe que la conversión de Israel es superficial y efímera, puesto que le falta el fundamento de la verdadera piedad.

El v.5 habla de los castigos infligidos por Dios al pueblo para convertirlo. Yahvé le hiere por medio de los profetas, es decir, por la predicación, comparada con un arma puntiaguda o de corte (cfr. Is 49,2): lo he castigado con las palabras de mi boca, es decir con sus mensajes (cfr. Is 9,7; 55,10s; Jer 5,14; 23,29). De este modo el plan salvífico de Dios, que lleva consigo el castigo educativo, es puesto plenamente de relieve. El juicio divino sobre Israel, comparado con la luz del sol, se contrapone a la inconstancia de la piedad de Israel, comparada con el rocío.

La piedad (6)

6 Porque yo quiero amor, no sacrificio,

conocimiento de Dios, más que holocaustos

De manera concisa y densa Dios puntualiza lo que espera de su pueblo, le indica así cual es el verdadero fundamento de toda la piedad. Israel piensa que Dios se complace con sacrificios y holocaustos, pero no es así. Lo que Dios quiere es amor y conocimiento de Dios. Con esto se significa la actitud fiel, generosa del creyente con Dios y su prójimo, vivificada por un sentido de ternura personal característico de la piedad. Se trata de un conocimiento que implica la adhesión de corazón a la voluntad de Dios, de acuerdo con los términos de la alianza.

La repulsa de los sacrificios aunque parece total no lo es. Oseas no condenaba el culto en sí mismo sino en cuanto se reducía a formalismo externo y carecía de alma, de piedad y de amor, que son parte esencial del culto. En este mismo sentido es enunciado Os 6,6 por Jesús en Mt 9,13.

Resumen

Os 6,l-6 resume de manera espléndida el mensaje moral del profeta:

Dios castiga a su pueblo pero lo hace para educarlo y después lo cura.

Revela la esencia de la verdadera religiosidad, contrapuesta a los sacrificios formales y a la piedad superficial de Israel. Este se ve inducido a la conversión por los castigos que ha sufrido y por las amenazas. Pero Dios, que conoce su corazón, sabe que Israel no le sirve con fidelidad. Precisamente por eso le ha castigado.

Esta doctrina es ya doctrina cristiana: el cristianismo es la religión del corazón y de la intimidad con Dios.

Un comentario en “La verdadera religión (Os 6,1-6)”

  1. Muchas gracias por los análicis que hace, realmente son lucez que nos pueden ayudar a entender mejor los contenidos de la fe

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