La Viña de Yahvé (Is 5,1-7)

Ensayo de exégesis: La Viña de Yahvé (Is 5,1-7)

Por el tema que trata, por la perfección de la forma y la elegancia de la comparación, Is 5,1-7 es una perla no sólo de la literatura isaiana, sino de toda la Biblia.

Género literario y estructura

Parece tratarse de una parábola, con elementos alegóricos, introducida mediante un canto popular (1-4), cuya interpretación se reserva, para el final (7). Pero un examen más profundo permite concluir que el género literario es, más exactamente, el de un discurso de acusación, presentada por un amigo del esposo contra la esposa que le ha defraudado en el amor.

La estructura es: una introducción, un cuerpo de tres estrofas y una conclusión.

  • En la introducción encontramos un canto popular de doble significado (1a).
  • En la primera estrofa toma la palabra el profeta, como amigo del esposo, para describir los cuidados que este tuvo con su viña (1b-2).
  • En la segunda estrofa (3-4) habla Yahvé, que reprocha la falta de correspondencia a sus cuidados.
  • En la tercera estrofa (5-6) sigue hablando Yahvé, que saca las consecuencias de la ingratitud.
  • Finalmente, en la conclusión (7), el profeta da, ya sin metáforas, el significado del canto.

1 Voy a cantar a mi amigo
la canción de su amor por su viña.
Una viña tenía mi amigo
en un fértil otero.
2 La cavó y despedregó,
y la plantó de cepa exquisita.
Edificó una torre en medio de ella,
y además excavó en ella un lagar.
Y esperó que diese uvas,
pero dio agraces.
3 Ahora, pues, habitantes de Jerusalén
y hombres de Judá,
venid a juzgar entre mi viña y yo:
4 ¿Qué más se puede hacer ya a mi viña,
que no se lo haya hecho yo?
Yo esperaba que diese uvas.
¿Por qué ha dado agraces?
5 Ahora, pues, os hago saber,
lo que pienso hacer con mi viña:
quitar su seto, y será quemada;
desportillar su cerca, y será pisoteada.
6 Haré de ella un erial que ni se pode ni se escarde,
crecerá la zarza y el espino,
y a las nubes prohibiré
llover sobre ella.
7 Pues bien, viña de Yahvé Sebaot
es la Casa de Israel,
y los hombres de Judá
son su plantío exquisito.
Esperaba de ellos justicia, y hay iniquidad;
honradez, y hay alaridos.

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Veamos con más detalle la estructura de esta perícopa:

Canto popular (1)

1 Voy a cantar a mi amigo
la canción de su amor por su viña.

Una viña tenía mi amigo
en un fértil otero.

El profeta toma la palabra citando probablemente un canto popular y aplicándolo a Yahvé. En este breve canto popular se unen los conceptos de amistad y viña. Era frecuente en el lenguaje amoroso del mundo antiguo la comparación de la esposa con una viña o un jardín (cfr. Cant 2,15; 4,16; 6,2; 8,12). En este contexto el amigo es el esposo, y el profeta, que entona un canto para su amigo, es el amigo del esposo, que trata de mantener las buenas relaciones entre los amantes. El profeta Isaías se presenta como el amigo de Yahvé, que hace de intermediario entre Dios y el pueblo, presentado bajo la figura de viña-esposa.

La viña se sitúa sobre un fértil cerro (la expresión es difícil de traducir). La posición de la viña es ideal: podía gozar del sol y de la fertilidad del suelo (un pasaje parecido se encuentra en Cant 8,11 y tal vez también con un significado alegórico similar).

Los cuidados de la viña (2)

2 La cavó y despedregó,
y la plantó de cepa exquisita.
Edificó una torre en medio de ella,
y además excavó en ella un lagar.
Y esperó que diese uvas,
pero dio agraces.

Se describen ahora -mediante cinco verbos- los solícitos cuidados del propietario para con su viña. Primero la cavó, esto es preparó el terreno para plantar las vides. La segunda tarea consiste en despedregar, es decir levantar un muro alrededor con las piedras que se quitan de la tierra o que se traen de otro lugar. Luego plantó unas vides de excelente calidad (cfr. Gen 49,11; Jer 2,21). La cuarta tarea fue edificar una torre como puesto de observación para el guardián y para conservar los aperos. Por último se construyó un lagar para pisar la uva, excavándolo tal vez en una roca. Y entonces, en el momento en que podían recogerse las primeras uvas y ver compensados todos los sudores y gastos, vino la amarga desilusión: en los pámpanos se encontraron granos amargos, esmirriados, que no servían para nada.

Proceso judicial (3-4)

3 Ahora, pues, habitantes de Jerusalén
y hombres de Judá,
venid a juzgar entre mi viña y yo:
4 ¿Qué más se puede hacer ya a mi viña,
que no se lo haya hecho yo?
Yo esperaba que diese uvas.
¿Por qué ha dado agraces?

Se interrumpe el canto de la viña. La palabra ahora” con la que se abre el v.3 significa siempre un giro en la narración. Es Yahvé mismo quien toma la palabra por medio del profeta e invita a los oyentes a ejercitar las funciones de jueces entre la viña y su dueño. El tipo de proceso en que el juez y los testigos son al mismo tiempo los culpables es de gran eficacia oratoria. El profeta se siente identificado con Dios al hacer la exposición.

Mediante dos interrogaciones se formula (4) la acusación y el motivo de la desilusión. La culpa de la falta de fruto no es del dueño, sino de la viña. El ha hecho todo lo posible para tener buena uva; no pretendía otra cosa que el fruto normal de una vid de buena calidad, plantada en un fértil terreno.

La condena (5-6)

5 Ahora, pues, os hago saber,
lo que pienso hacer con mi viña:
quitar su seto, y será quemada;
desportillar su cerca, y será pisoteada.
6 Haré de ella un erial que ni se pode ni se escarde,
crecerá la zarza y el espino,
y a las nubes prohibiré
llover sobre ella.

El v.5 introducido también mediante ahora nos da la condena emitida no por los interrogados, sino por Yahvé y por su profeta. La viña será completamente abandonada a la destrucción. Una vez quitados el seto y el muro que la rodea se encontrará a merced de las bestias salvajes y de los animales que pastan y a propósito para el fuego. El verbo pisotear puede referirse a animales o a algún enemigo que invada el país. Tiene aquí deliberadamente este doble sentido. Sin podarlas y sin cavarlas pueden las vides crecer, pero están destinadas a perecer, ahogadas por los hierbajos, por los espinos y zarzas (cfr. Is 7,23s; 9,17; 27,4).

Solo al final del v. 6 se revela Quien es el Amigo: es el mismo Yahvé, porque sólo El puede mandar la lluvia o negarla. El parece abandonar así definitivamente la viña, cultivada con tanto esmero. De esta manera se convierte en una tierra maldita (cfr. Gen 3,18)

Conclusión (7)

7 Pues bien, viña de Yahvé Sebaot
es la Casa de Israel,
y los hombres de Judá
son su plantío exquisito.
Esperaba de ellos justicia, y hay iniquidad;
honradez, y hay alaridos.

Magistralmente el profeta va llevando a los oyentes, paso a paso, a comprender el significado de la parábola. La conclusión, preparada de antemano, es una aplicación al pueblo elegido. El amigo de Isaías es Dios, presentado con el solemne título de Yahvé Sebaot (Señor de los ejércitos). La Casa de Israel que en algunos pasajes significa el reino del Norte (cfr. 2 Sam 12,8; 16,3; 1 Re 12,21; 20,31), significa simplemente la comunidad del pueblo de Dios. La frase guarda paralelismo con los hombres de Judá. Me parece que carece de fundamento entender ambas expresiones en sentido geográfico o político y atribuir el vaticinio a una época posterior al 722.

La imagen de la viña y del plantío exquisito subraya la relación de amor y de alianza que Dios ha querido mantener con su pueblo y que este último ha roto.

Existe un quiasmo. El motivo de la ruptura se formula mediante cuatro frases antitéticas (que en el texto hebreo crean dos asonancias). Dios esperaba del pueblo justicia y honradez, como expresión de fidelidad a la alianza, pero se ha encontrado mispá (iniquidad); esta palabra (mispa) significa el injusto derramamiento de sangre. El grito de angustia seaqah (alarido) es emitido por los que están oprimidos política y socialmente (cfr. Gen 27,34; Ex 3,7.9; 11,6; 12,30, etc). El párrafo termina bruscamente, sin invitar a la conversión. El juicio parece condenar inexorablemente al pueblo obstinado.

Resumiendo:

  • Con esta parábola se ilustra los favores que Yahvé concedió a Israel en el curso de la historia. Pero, sería contrario a las normas de la forma literaria identificar cada acto de cuidado de la viña con otros tantos acontecimientos salvíficos realizados en favor de Israel. Sí podemos especificar que:
    • La mención de la lluvia concedida por Dios y su interrupción forman parte de la tradición de la alianza (cfr. Dt 11,11.14.17; 28,12.24, etc).
    • El prolongado cuidado de la viña significa la constante prueba de amor de Dios.
    • Nota dominante es la decepción de la espera de Dios. Tres veces aparece el verbo esperar (v. 2.4.7).
  • Esta perícopa tiene resonancias bastantes evidentes en la parábola de los malos viñadores de Mc 12,1-12 y par. Tampoco podría descartarse todo influjo en la parábola de los trabajadores de la viña de Mt 20, 1-16 y la alegoría de la vid de Jn 15,1-8.

7 comentarios en “La Viña de Yahvé (Is 5,1-7)”

  1. No es narracion es poesia te equivocas, talvez tenga algo de parabola no obstante no quita la pasion poetica, ahora que tipo de poesia debido a su tiempo, lengua, etc es dificil determinarlo, tambien mencionar que en otros textos se hace alusion de viña a Jose de Egipto el que podia interpretar los sueños y a Juda como el que vendio a Jose y lidero a sus otros hermanos,.

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