El libro de Habacuc en la tradición posterior y en el NT

Influencia entre profetas del AT

El libro de Daniel menciona al profeta Habacuc en un relato midrásico de Dan 14,32-38. Se dice que estando en Palestina Habacuc y mientras llevaba la comida a los segadores, un ángel del Señor lo tomó por los pelos y lo llevó a Babilonia. Lo introdujo en la fosa de los leones y le dio al profeta Daniel la comida que había preparado y luego fue devuelto por el ángel a su sitio. En este relato se advierte la huella de una antigua tradición. Algunos opinan que se puede tratar de un oficial del culto. (cfr. L. Moraldi, voz Habacuc, en Diccionario de Teología Bíblica, Ed. Paulinas, 1988.). Esta mención indica que el profeta era familiar en la literatura apocalíptica

Más relevante es que Habacuc reproduce casi al pie de la letra textos de Jer 51,58 (Hab 2,13) y de Is 11,9 (Hab 2,14): seguramente era ya reconocida la autoridad de ambos profetas en la época de Habacuc y, sobre todo, es señal de que había textos que se transmitían independientes del autor que los pronunció.

También es de destacar el uso del género del lamento en Hab 1,2-4 y el parecido de Hab 3 con algunos salmos.

Influencia en la literatura judaica posterior

Entre los judíos el libro era conocido y apreciado en la literatura contemporánea. Así lo confirma el amplio comentario encontrado en Qumrán (1QpHab). Y las frecuentes alusiones de este libro en los targumim. En el Talmud (TB Makkot , 23b.24a) se considera Hab 2,4 como compendio de los 613 mandamientos de la Torah. Y el cap. 3 es interpretado como una descripción de la revelación del Sinaí (TB, Megilla , 31a).

Influencia en el NT

En el NT influyó sobre todo en San Pablo (que cita Hab 2,3-4) en Rm 1,17, Gal 3,11 y Heb 10,38. Según Hech 13,41 Pablo cita Hab 1,5 en su homilía de Antioquía para afirmar la. resurrección. Encontramos ecos en 2 Tes 2,1-12. 2 Pe 3,8-9. Lc 19,40 se entiende mejor a la luz de Hab 2,11.

Influencia en la literatura patrística

Entre los Santos Padres es importante el comentario de san Jerónimo, Commentarium in Habacuc, prol. , (PL 25,1274-1276) y más tarde el de Teofilacto (PG 126,820-904) y el de san Beda el Venerable sobre el salmo del cap. 3 (PL 91,1235-1253). También es mencionado en la Primera Carta de Clemente.

En Hab 3,2 los LXX leen: “Te manifestarás en medio de dos animales; cuando estén próximos los años, serás conocido; cuando llegue el tiempo te manifestarás”. Con este texto se relaciona Is 1,3: “Conoce el buey a su Señor y el asno el pesebre de su amo”. Estos textos han dado origen a la tradición del belén.

Uso litúrgico

En la liturgia cristiana re recogen únicamente los textos citados en el NT, y sólo es usado en dos ocasiones. Además no se recoge el mensaje fundamental de Habacuc sobre el problema del mal, sino sólo el texto de 2,4 subrayando el sentido de la traducción de la Vulgata: «El justo vive de la fe». En la lectura continua del Sábado XVIII del Teimpo Ordinario, años pares se lee Hab 1,12-2,4; y el Domingo XXVII, ciclo C, tiene como primera lectura Hab 1,2-3; 2,2-4.

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