La estructura y el estilo del libro de Nahum

Desde el punto de vista literario el libro es de enorme interés. En efecto, en la descripción de la caída de Nínive las escenas se suceden en una creciente tensión: comienza el asedio y asalto a la ciudad (2,4-11), en cuyo relato el autor se recrea con escenas convulsivas, gritos, desgracias, estragos.

Viene luego una lamentación cargada de ironía sobre el “león de Asur” (23,12-14) y una amenaza también irónica contra la ciudad de las orgías y de la corrupción (3,1-7). La mención de Tebas, que había sido destruido precisamente por Asiria, pone de relieve el destino de Nínive: el mismo que el de Tebas, pero más cruento (3,8-11).

De nuevo el autor juega con la ironía y se brula de las potentes defensas de la ciudad: todo será consumido por el fuego (3,12-15a). Los habitantes, aunque sean muchos, huirán como insectos en día de frío (3,15b-17a). Finalmente, un poema irónicamente fúnebre pero festivo, celebra la destrucción de Nínive y proclama la alegría de todos los pueblos antes de la caída del coloso (3,18-19).

Teológicamente, en cambio, siempre ha planteado más problemas, porque el profeta no denuncia ningún defecto de Judá ni presagia ningún castigo; más bien parece un canto patriótico, que celebra con alborozo el derrumbamiento del opresor. Quizás este excesivo nacionalismo es la razón de que, como veremos, el libro haya sido más comentado entre los judíos que entre los cristianos.

División del libro de Nahum

  • Título (1,1)
  • Himno a Dios, Juez poderoso (1,2-8)
  • Anuncio de la caída de Nínive (1,9-2,1)
  • Asalto y destrucción de Nínive (2,2-3,19)
    • Interpretación de esta caída (2,2-14)
    • Crímenes y juicio de Nínive (3,1-7)
    • Destrucción de Tebas, como escarmiento (3,8-11)
    • Debilidad de Asiria (3,12-17)
    • Muerte del rey de Asiria (3,18-19)

Sin embargo, a pesar del sentido patriótico que pudiera atribuirse al libro originario, tal como está en el Canon está cargado de contenido teológico. El autor sagrado sale al paso de las dificultades y objeciones que plantea el poder soberano de Dios ante las injusticias patentes de la Historia.

En efecto, el dominio del Señor podría ser puesto en duda tanto por los judíos que no eran capaces de compaginarlo con el esplendor de la pervertida Nínive, como por los propios ninivitas que parecían burlarse de Dios ante la impunidad de sus crímenes. La respuesta es tan contundente como poética: la destrucción inminente de la gran capital es un acto exclusivo del Señor, que hace justicia, aniquilando a Nínive y salvando al pueblo elegido.

El libro, tal como está, comprende tres partes, además del título que es claramente posterior (Cfr M.A. Sweeney, Concerning the Structure and Generic Character of the Book of Nahum, en ZAW 104 (1992) 364-377).

  • Himno y teofanía (1,2-8);
  • Amenaza, promesa y juicio (1,9-2,3);
  • La caída de Nínive (2,4-3,19).

Otros pretenden una división que prescinde de toda intencionalidad teológica (Cfr K.J. Cathcart, Nahum (Book of), en “The Anchor Bible Dictionary”, vol. 4, New York 1992, pp. 998-1000.)

  • Himno y teofanía que ensalza el poder de Dios sobre sus enemigos (1,2-10)
  • Reflexión sapiencial dirigida a Judá, para que, al comprobar la destrucción de Nínive, reconozca que se debe exclusivamente a Dios y festeje su propia elección (1,11-2,1)
  • Reflexión sapiencial dirigida a los ninivitas, para que cuando la capital sea asaltada y destruida, comprendan igualmente que es sólo el Señor quién actúa (2,2-3,19).

2 comentarios en “La estructura y el estilo del libro de Nahum”

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