El libro de Ezequiel: algunos problemas críticos

Sobre la autenticidad del libro ha prevalecido durante muchos siglos la opinión de que “ningún libro del AT se distingue tanto como el suyo por señales tan decisivas de unidad de autor y de integridad” (J.B. Gray).

Acerca de las hipótesis que han negado la autenticidad del libro de Ezequiel, conviene conocer que las dificultades derivan de las antes mencionadas sobre el lugar del ministerio de Ezequiel:

  • Así G. Hölscher (1924) supone que son del profeta solamente los poemas (una sexta parte del libro), mientras que un redactor posterior completaría la parte en prosa.
  • V. Herntrich (1932) y J.B. Herford se inclinan por un ministerio único en Palestina; un redactor de la cautividad reelaboraría más tarde todo el material.
  • Los que admiten el doble ministerio (A. Bertholet, Auvray, etc.) dudan sobre la asignación de todos los oráculos al profeta.
  • Pero estas disensiones no han conseguido imponerse y hoy la mayoría de los autores (L. Dennefeld, J. Ziegler, F. Spadafora, Zimerli, etc.), siguen manteniendo que los datos del libro de Ezequiel sobre el lugar y el tiempo de la actividad del profeta son exactos y, por tanto, se considera el libro como el resultado de la predicación de Ezequiel que comenzó su ministerio profético en el destierro a partir del año 593. Cfr Eissfeld, O., Introduzzione all’Antico Testamento, vol. 3, Milan 1966, p.125.- Además de la unanimidad de los autores son muchos los indicios que apoyan la unidad de autor y su ministerio único en Babilonia: cuando hace descripciones de Jerusalén faltan detalles y viveza, que hubiera dado un testigo ocular; sorprende la falta de profecías contra Babilonia; muchas expresiones e ideas son babilónicas. Además es claro el influjo de los textos de Jeremías, aun conservando cada uno su estilo. Jeremías más conciso, Ezequiel más ampuloso y desarrollado. Basta comparar, por ejemplo, Jer 31,29 con Ez 18; Jer 23,1-6 con Ez 34, etc.

Aún admitida la unidad de autor, muchas partes del libro parecen más bien redactadas por escrito que pronunciadas de viva voz. Es posible que el propio profeta revisara y completara sus oráculos y visiones hasta llegar a ordenarlos con la estructura que hoy contienen. En efecto, la estructura es clara, siguiendo la técnica circular, frecuente en los libros proféticos: a) Oráculos contra Judá (Ez 1-24); b) Oráculos contra las naciones (Ez 25-32); c) Oráculos de salvación sobre Judá (Ez 33-39), más la futura restauración (Ez 40-48). Cfr Fohrer, G., Die Hauptprobleme des Buches Ezechiel, Berlin 1952.

2 comentarios en “El libro de Ezequiel: algunos problemas críticos”

Deja un comentario

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s