Biblia: Familias de textos griegos y relaciones con el hebreo.

San Jerónimo pudo ya hablar de la trifaria varietas de los LXX hallada en los manuscritos, resultante de tres recensiones cristianas predominantes en distintos países:

  1. la alejandrina, elaborada por Hesiquio, obispo y mártir egipcio de la época de Diocleciano, y de la que el más eximio representante, aun con todo lo dicho, es el llamado códice B;
  2. la luciánica, la realizada en Asia Menor por Luciano, presbítero y mártir de Antioquía que pereció bajo Maximino (311-312), y en la que se clasifica a los códices N-V, K, Y (es de advertir que Flavio Josefo, más de dos siglos antes, cita los libros históricos según una versión afín a la luciánica que debía de circular en su tiempo por Siria, y rasgos típicos de ésta aparecen nada menos que en el antiquísimo papiro Rylands III 458, de que luego hablaremos);
  3. y la hexaplar u origeniana que acabamos de ver.

4) A. Rahlfs identificó también una cuarta recensión, que él llamó R, y que parece haber dado origen al texto C, hallado en manuscritos provistos de comentario del tipo de las llamadas catenae; y aún hay un texto «aberrante» que se encuentra en algunas citas de Filón, según ha demostrado P. Katz, y que puede o no estar emparentado con R. El objetivo primordial de los editores consiste, pues, en identificar para cada libro las cuatro familias en función de los códices adscritos a una u otra; y quizá algún día, con métodos aún más depurados, se llegue a un estadio prerrecensional o alejandrino prehesiquiano.

Otro punto en que los estudios sobre los LXX resultan capitales, y lo resultarán cada día más, es el de las relaciones entre los textos griego y hebreo, por cuanto pueda redundar en el mejor conocimiento de éste. Como es sabido, la crítica textual de la Biblia hebrea ha sufrido una cierta revolución con la aparición de los fragmentos de Qumrán, junto al Mar Muerto, que llevan más de diez siglos hacia atrás los testimonios del A.T. en aquella lengua. No tiene, pues, nada de particular que, por ejemplo, los nuevos fragmentos del Samuel hebreo haya demostrado, al coincidir con los LXX en lo que se creía aberrante en esta versión, que los traductores griegos seguían aquí a un estadio predecesor menos deteriorada que el texto hebreo masorético (recuérdese también lo apuntado en torno a Esdras); en cambio, los dos últimos libros de los Reinos (en hebreo Reyes) ofrecen un cuadro inverso, con superioridad por parte del texto masorético.

(seguimos)

Para las versiones griegas modernas, solo decir que encontramos:

  • 1547, en la Políglota de Constantinopla, Pentateuco para uso judío;
  • 1638, N.T. con texto paralelo original;
  • 1828, N.T. del Abad Hilarión;
  • 1840, A.T. de la British and Foreing Bible Society. Por decreto gubernamental sólo quedó autorizado en Grecia el uso del N.T. en griego antiguo. La Facultad de Teología de Atenas prepara una nueva versión.

Para las Ediciones del texto griego original aquí

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4 comentarios en “Biblia: Familias de textos griegos y relaciones con el hebreo.”

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