2. El Análisis narrativo y la interpretación de la Biblia

La exégesis narrativa propone un método de comprensión y de comunicación del mensaje bíblico que corresponde a las formas de relato y de testimonio, modalidades fundamentales de la comunicación entre personas humanas, características también de la Sagrada Escritura. El Antiguo Testamento, en efecto, presenta una historia de salvación cuyo relato eficaz se convierte en sustancia de la profesión de fe, de la liturgia y de la catequesis (cf. Sl 78 3-4; Ex 12, 24-27; Dt 6, 20-25; 26, 5-11). Por su parte, la proclamación del kerigma cristiano comprende la secuencia narrativa de la vida, de la muerte y de la resurrección de Jesucristo, acontecimientos de los cuales los evangelios nos ofrecen el relato detallado. La catequesis se presenta también bajo forma narrativa (cf. 1 Cor 11, 23-25). A propósito del acercamiento narrativo, conviene distinguir entre 1) los métodos de análisis, y 2) la reflexión teológica.

– 1) Numerosos métodos de análisis se proponen actualmente. Algunos parten del estudio de modelos narrativos antiguos. Otros se apoyan sobre tal o cual “narratología” actual, que puede tener puntos comunes con la semiótica. Particularmente atento a los elementos del texto que conciernen a la intriga, a los personajes y al punto de vista tomado por el narrador, el análisis narrativo estudia el modo como se cuenta una historia para implicar al lector en el “mundo del relato” y en su sistema de valores. Varios métodos introducen una distinción entre “autor real” y “autor implícito”, “lector real y “lector implícito”. El “autor real” es la persona que ha compuesto el relato. “Autor implícito” designa la imagen de autor (con su cultura, su temperamento, sus tendencias, su fe, etc.) que el texto engendra progresivamente en el curso de la lectura. Se llama “lector real” toda persona que tiene acceso al texto, desde los primeros destinatarios que lo han leído o escuchado leer hasta los lectores o auditores de hoy. Por “lector implícito” se entiende aquel que el texto presupone y produce, que es capaz de efectuar las operaciones mentales y afectivas requeridas para entrar en el mundo del relato, y de responder del modo pretendido por el autor real a través del autor implícito. Un texto sigue ejerciendo su influencia en la medida en que los lectores reales (por ejemplo, nosotros mismos) pueden identificarse con el lector implícito. Una de las tareas mayores de la exégesis es facilitar esta identificación.

Con el análisis narrativo se relaciona una manera nueva de apreciar el alcance de los textos. Mientras el método histórico-crítico considera más bien el texto como una “ventana“, que permite entregarse a observaciones sobre tal o cual época (no solamente sobre los hechos narrados, sino también sobre la situación de la comunidad para la cual han sido narrados), el análisis narrativo subraya que el texto funciona igualmente como un “espejo“, en sentido de presentar una cierta imagen del mundo -el “mundo del relato”-, que ejerce su influjo sobre los modos de ver del lector y lo lleva a adoptar ciertos valores más bien que otros.

2) A este género de estudio, típicamente literario, se asocia la reflexión teológica, es decir las consecuencias que comporta, para la adhesión a la fe, la naturaleza del relato -y por tanto de testimonio- de la Sagrada Escritura. Se trata pues de una hermenéutica práctica y pastoral. Se pide a la exégesis narrativa rehabilitar, en contextos históricos nuevos, los modos de comunicación y de significación propios del relato bíblico, a fin de abrir mejor el camino a su eficacia para la salvación. Se insiste sobre la necesidad de “narrar la salvación” (aspecto “informativo” del relato) y de “narrar en vista de la salvación” (aspecto “performativo”). El relato bíblico, en efecto, contiene explícita o implícitamente, según los casos, una llamada existencial dirigida al lector.

APORTACIONES

  • Para la exégesis de la Biblia, el análisis narrativo presenta una utilidad evidente, porque corresponde a la naturaleza narrativa de un gran número de textos bíblicos. 
  • Puede contribuir a facilitar el paso, frecuentemente difícil, del sentido del texto en su contexto histórico -tal como el método histórico-crítico procura definirlo-, al alcance del texto para el lector de hoy.
  • Contribuye a pasar de “la narración de la salvación” (aspecto “informativo” del relato) al de “narrarla en vista a mi salvación” (aspecto “performativo” o existencial del texto).

LÍMITES

  • Como contrapartida, la distinción entre “autor real” y “autor implícito” aumenta la complejidad de los problemas de interpretación.
  • Cuando se aplica a los textos de la Biblia, el análisis narrativo no puede contentarse con aplicar modelos preestablecidos. Más bien debe esforzarse por corresponder a su carácter específico.
  • Su acercamiento sincrónico a los textos exige ser completado por estudios diacrónicos.
  • El análisis narrativo debe cuidarse, por otra parte, de una posible tendencia a excluir toda elaboración doctrinal de los datos que contienen los relatos de la Biblia. Se encontraría en tal caso en desacuerdo con la tradición bíblica misma, que practica este género de elaboración, y con la tradición eclesial, que ha continuado por este camino.
  • Conviene notar, finalmente, que no se puede considerar la eficacia existencial subjetiva de la Palabra de Dios trasmitida narrativamente como un criterio suficiente de la verdad de su comprensión.

Fuente: Documento de la Pontificia Comisión Bíblica,“La Interpretación de la Biblia en la Iglesia”.

Anuncios

Un comentario en “2. El Análisis narrativo y la interpretación de la Biblia”

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s