Algunas discrepancias entre las genealogías de Lucas (3,23-38) y Mateo (1,1-17)

Si comparamos la genealogía de Mateo con la genealogía que presenta el Evangelio de Lucas (3,23-38), llaman la atención varias diferencias respecto a la sucesión de los antepasados en san Mateo.

  1. En Lucas, la genealogía nos introduce en la vida pública de Jesús y, por decirlo así, lo autentifica en su misión pública, mientras que en Mateo se presenta la genealogía como el verdadero comienzo del Evangelio, para pasar después al relato de la concepción y del nacimiento de Jesús, y al desarrollo de la cuestión del «de dónde» en su doble sentido.
  2. Sorprende además que Mateo y Lucas concuerden solamente en pocos nombres, y que no tengan en común ni siquiera el nombre del padre de José. ¿Cómo explicar esto? Aparte de elementos tomados del Antiguo Testamento, ambos autores han trabajado con tradiciones cuyas fuentes no somos capaces de reconstruir. Creo que es simplemente inútil avanzar hipótesis a este respecto. Para los dos evangelistas no cuentan tanto los nombres de cada uno como la estructura simbólica en la cual aparece la posición de Jesús en la historia: su ser entrelazado en las vías históricas de la promesa y el nuevo comienzo que, paradójicamente, junto con la continuidad de la actuación histórica, caracteriza el origen de Jesús.
  3. Otra diferencia consiste en que Lucas no asciende, como Mateo, partiendo de los comienzos –de la raíz– hasta el presente, hasta la «cima del árbol», sino que, de manera inversa, desciende de la «cima», que es Jesús, hasta las raíces, mostrando así que, en cualquier caso, la raíz última no está en las profundidades, sino más bien «allá arriba»; es Dios quien está en el origen del ser humano: «Hijo… de Enós, de Set, de Adán, de Dios» (Lc 3,38).
  4. Mateo y Lucas tienen en común el que, con José, la genealogía se interrumpe y se aparta: «Jesús, al empezar, tenía unos treinta años, y se pensaba que era hijo de José» (Lc 3,23). Jurídicamente era hijo de José, nos dice Lucas. Cuál era su verdadero origen, ya lo había descrito precedentemente en los dos primeros capítulos de su Evangelio.
  5. Mientras que Mateo da a su genealogía una clara estructura teológico-simbólica con tres series de catorce generaciones, Lucas presenta sus 76 nombres sin ninguna articulación reconocible externamente. No obstante, también en ella se puede percibir una estructura simbólica del tiempo histórico: la genealogía contiene once veces siete elementos. Tal vez Lucas conocía el esquema apocalíptico que articula la historia universal en doce períodos y, al final, está compuesto por once veces siete generaciones. De este modo, estaríamos ante una insinuación muy discreta de que, con Jesús, ha llegado «la plenitud de los tiempos»; de que con él comienza la hora decisiva de la historia universal: él es el nuevo Adán, que una vez más viene «de Dios»; pero ahora de una manera más radical que el primero, pues no existe solamente gracias a un soplo de Dios, sino que es verdaderamente su «Hijo». Mientras que en Mateo es la promesa davídica lo que caracteriza la estructuración simbólica del tiempo, en Lucas –retrocediendo hasta Adán– se pretende mostrar que, en Jesús, la humanidad comienza de nuevo. La genealogía es la expresión de una promesa que concierne a toda la humanidad.
  6. En este contexto, hay otra interpretación de la genealogía de Lucas digna de mención; la encontramos en san Ireneo. Él leía en su texto no 76, sino 72 nombres. El número 72 (o 70) –deducido de Ex 1,5– era el de los pueblos del mundo, un número que aparece en la tradición lucana sobre los 72 (o 70) discípulos que Jesús puso al lado de los doce apóstoles. Ireneo escribe: «Por eso Lucas en el origen de Nuestro Señor muestra que desde Adán su genealogía tuvo 72 generaciones, para llegar al término con el inicio, y para significar que él es el que recapitula en sí mismo, a partir de Adán, todas las gentes dispersas desde Adán, y todas las lenguas y generaciones de los hombres. De ahí que Pablo califique a Adán como “tipo del que ha de venir”» (Adv haer III, 22,3). Aunque en el texto original de Lucas no aparece en este punto el simbolismo del número 70, sobre el que se basa la exegesis de san Ireneo, se expresa sin embargo correctamente en estas palabras la verdadera intención de la genealogía lucana. Jesús asume en sí la humanidad entera, toda la historia de la humanidad, y le da un nuevo rumbo, decisivo, hacia un nuevo modo de ser persona humana.

Fuente: Benedicto XVI, en “La infancia de Jesús”

Anuncios

10 comentarios en “Algunas discrepancias entre las genealogías de Lucas (3,23-38) y Mateo (1,1-17)”

  1. Cuando los evangelistas lucas y mateo, hablan de la genealogia de jesus, lucas resalta la vida publica de jesus, mientras mateo habla de la genealogia de jesus atraves de 42 generaciones, desde abraham hasta david, desde david hasta la deportacion a babilonia y finalmente desde la deportacion hasta el nacimiento de cristo; en muy pocas coincidencias concuerdan ambos evangelistas.

  2. Quiero saber por k lucas y mateo se contradicen dando el nombre del padre de José marido de Maria, en un verso dice que es hijo de Jacob y en otro que es hijo de eli……mateo 1: 17 y lucas 3: 23….favor explicarlo….

  3. Quiero saber por k lucas y mateo se contradicen dando el nombre del padre de José marido de Maria, en un verso dice que es hijo de Jacob y en otro que es hijo de eli……mateo 1: 17 y lucas 3: 23….favor explicarlo….

    1. Te pongo la opinión de varios Padres de la Iglsia al respecto. Espero que te sirva alguna. Como resumen de las tres posibilidaes que existen te pongo este primer texto de san Agustín:
      San Agustín, de quaestiones evangeliorum, 2, 5
      Tres hipótesis pueden formarse sobre este pasaje del Evangelio. 1) O un evangelista nombró al padre de José y otro su abuelo materno o alguno de los parientes mayores, 2) o el uno era padre natural de José y otro por adopción, 3) o según la costumbre de los judíos, cuando uno moría sin tener hijo, su pariente más cercano podía casarse con su viuda, cuyo primer hijo debía considerarse como el sucesor del que había muerto.

      Aquí vienen algunas de las opiniones de los Padres:

      San Jerónimo
      Juliano Augusto nos objeta la discordancia de los evangelistas sobre este punto, porque San Mateo llama a José hijo de Jacob, y San Lucas hijo de Helí. Ignora, sin duda, que la Escritura suele llamar padre al que lo es por naturaleza y al que lo es según la ley. Dios ordena por Moisés en el Deuteronomio (Dt 25), que si un hermano o pariente muere sin hijos, otro hermano o pariente tome a la viuda del difunto para darle descendencia. Este punto ha sido cumplidamente debatido por el historiador Africano, y Eusebio de Cesarea, en su libro De la discordancia de los Evangelios.

      Eusebio de Cesarea, historia ecclesiastica, 1, 7
      Matán y Melkí tuvieron cada uno, en distintos tiempos, un hijo de una misma mujer, llamada Jesca. Matán, descendiente de David por Salomón, la había tomado primero por mujer y dejando un hijo llamado Jacob, murió. Como la ley permitía a la viuda casarse con otro, Melkí, del mismo origen que Matán, de la misma tribu, aunque no de la misma familia, tomó por mujer a la viuda de Matán, de la que tuvo otro hijo llamado Helí. Y así Jacob y Helí, de distintos padres, resultan hermanos del mismo vientre. El primero de éstos, Jacob, tomando conforme a la ley a la viuda de su hermano, muerto sin hijos, engendró a José, hijo suyo según la naturaleza. Por eso leemos: “Y Jacob engendró a José”. Pero, según la ley, José resulta hijo también de Helí, cuya mujer había tomado su hermano Jacob para darle descendencia. Así encontramos recta y completa la genealogía que enumera San Mateo y la que describe San Lucas, quien con la expresión más adecuada designó la sucesión legal establecida en favor del difunto, como por cierta especie de adopción, teniendo buen cuidado de no nombrar siquiera la palabra generación en esta clase de sucesiones.

      San Agustín, de consensu evangelistarum, 2, 2
      La palabra hijo cuadra mejor al que solamente lo es por adopción que la de engendrado, puesto que José no había nacido de Helí. Así, cuando San Mateo dijo al empezar la genealogía: “Y Abraham engendró a Isaac”, y al terminarla en José: “Jacob engendró a José”, expresó claramente que a éste lo había producido su padre según el orden de las generaciones, y que José no había sido adoptado sino engendrado por él. Aunque también San Lucas pudiera haber dicho que José había sido engendrado por Helí, tal expresión no debe confundirnos, porque nadie en absoluto dice del adoptado que ha sido engendrado según la carne, sino por el afecto.

      Eusebio de Cesarea, historia ecclesiastica, 1, 7
      Mas no se crea que nosotros hemos inventado esta opinión a nuestro antojo o por una ligereza, sin estar abonada por testimonio de ningún autor. Los mismos parientes de nuestro Salvador según la carne, la trasmitieron por tradición, ya por deseo de hacer ver tan importante nacimiento, ya para testificar la verdad de los hechos.


      San Agustín, de consensu evangelistarum, 2, 4

      Con razón San Lucas, exponiendo la generación de Jesucristo -no desde el principio del Evangelio, sino desde el bautismo de éste- y presentándonoslo como el sacerdote en la expiación de nuestros pecados, se encargó de narrar su origen por la adopción legal, porque por la adopción nos convertimos en hijos de Dios, creyendo en el Hijo de Dios. Mas por la generación carnal que San Mateo refiere, el Hijo de Dios se nos muestra más bien como hecho hombre por nosotros. Por lo demás, bastante da a entender San Lucas al llamar a José hijo de Helí por adopción, como llama a Adán hijo de Dios, en el sentido de que por la gracia que después pecando perdió, Dios lo había constituido como hijo en el paraíso

      San Agustín, de quaestiones Novi et Veteri Testamenti, 56
      O de otro modo, Mateo desciende a José de David por Salomón. Por el contrario, Lucas parte de Helí, que vivió en tiempo del Salvador, y sube por la descendencia de Natán hijo de David, y junta en una misma tribu a Helí y José, manifestando que uno y otro proceden de un mismo origen; y que así el Salvador es hijo no solamente de José, sino también de Helí. Por la misma razón que el Salvador se dice hijo de José, también se dice que es hijo de Helí y de todos los demás que pertenecen a la misma tribu. De aquí que dice el apóstol: “Cuyos padres, y de quienes es Cristo según la carne” ( Rm 9, 15).

      San Ambrosio
      Se dice que Natán, (que descendía de Salomón) engendró a su hijo Jacob, y murió sobreviviéndole su mujer; la cual tomó Melchi por esposa, de la que nació Helí. Además Jacob, habiendo muerto Helí, su hermano, sin hijos, se casó con la mujer de él, y engendró a su hijo José, el cual, según la ley debía llamarse Jacob, porque la semilla del hermano difunto reponía la generación, según ordenaba la ley antigua.

      Beda
      O de otro modo, Jacob, tomando por mandato de la ley a la mujer de su hermano Helí, muerto sin hijos, engendró a José, hijo suyo según la naturaleza, pero, según la ley, hijo de Helí.


      San Agustín, de questiones Novi et Veteri Testamenti, 2, 3

      Es muy probable que San Lucas haya contado el origen de adopción, porque no quiso decir que José había sido engendrado por aquel de quien había dicho que era hijo. Más fácilmente se dijo hijo de aquel por quien había sido adoptado, que se diría engendrado por aquél, de cuya carne no había nacido. Cuando dice San Mateo: “Abraham engendró a Isaac, Isaac engendró a Jacob” ( Mt 1, 2), y continuando con esta palabra engendró, hasta que dice el último: “Jacob engendró a José” ( Mt 1, 16), claramente expresa que habla de aquella paternidad y de aquel origen, por el cual José fue engendrado, no adoptado. Y aun cuando San Lucas hubiese dicho que San José descendía de Helí, ni aun así debe turbarnos la frase, porque puede muy bien decirse que el que adopta un hijo lo engendra, no con la carne, sino con la caridad. Con razón San Lucas tomó el origen según la adopción, porque creyendo en el Hijo de Dios, nos hacemos hijos de Dios por adopción, mientras que por la generación carnal el Hijo de Dios se hizo Hijo del hombre por nosotros.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s