Los Escritos: Jesús y el Nuevo Testamento

Esta entrada pertenece a la serie ¿Qué sabemos de Jesús?

Los personajes de la antigüedad no solían escribir sobre sí mismos o sobre sus cosas. Eran otros, normalmente sus discípulos, quienes se encargaban de esto. Entonces ¿qué fuentes fiables tenemos acerca de la vida y obra de Jesús? Principalmente tenemos los libros que forman el Nuevo Testamento. Además tenemos otros documentos escritos por autores no cristianos (ya los veremos más adelante).

Aunque el Nuevo testamento no es un libro histórico ni una biografía de Jesús, sin embargo contiene los datos históricos suficientes para hacernos una idea cabal de la verdadera historia de Jesús.

Podemos decir que en el Nuevo Testamento encontramos dos tipos diversos de escritos: los históricos (los cuatro evangelios y los Hechos) y los exhortativos (las Cartas de san Pablo y demás autores).

Los “escritos exhortativos” no están tan interesados en ofrecer datos históricos, como en presentar lo que se denomina el Kerigma o anuncio más original que recibieron las primeras comunidades cristianas. Las exhortaciones tratan de recordar, explicar y sacar consecuencias  del mensaje para la vida cristiana (1Cor 15,1-8). Lo interesante de todo esto es que las Cartas de san Pablo se escribieron entre los 50 y los 60, es decir, 20 años después de la muerte de Cristo. Y ya presentan una cristología  como la que se recoge en el himno litúrgico de Flp 2, 6-11, que probablemente fue compuesto 15 o 20 años después de la muerte del Señor.

Fue después, por la lejanía cada vez mayor y por la muerte de los testigos presenciales de la primera generación, y hacerse más difícil el testimonio directo de la vida de Jesús, lo que hizo y dijo, cuando se sintió la necesidad de apoyar el Kerigma con relatos más pormenorizados de la vida de Jesús. Con este fin se componen los evangelios en torno a la segunda mitad del siglo I.

Los evangelistas utilizaron materiales orales y probablemente escritos (Sinópticos y fuente “Q”) que recogían hechos y tradiciones diversas acerca de Jesús, provenientes del testimonio de los que habían estado con Jesús desde el principio. Es importante ver la proximidad en el tiempo entre la información de los relatos que se escriben con los acontecimientos mismos (se escriben entre la década de los 60 a la de los 90).

Entonces, ¿qué es lo que ha llevado a poner bajo sospecha la fiabilidad histórica de los evangelios?

  • Primero, el mero hecho de que sean libros de la fe y para fe, hizo que aparecieran sospechosos a la mentalidad positivista materialista moderna, que excluye a priori todo lo que no se pueda medir y percibir por los sentidos.
  • En segundo lugar, están los motivos de orden teológico-literario; en concreto la novedad del género literario Evangelio hizo sospechar de su fiabilidad histórica (la vida de Jesús re interpretada desde la luz de la Resurrección)
  • Por último, las diferencias encontradas en los relatos evangélicos.

Pero, con el tiempo y con las investigaciones, también de los más críticos, ha ido aumentando la confianza en que los evangelios son documentos con una base histórica seria. Estas razones son (1) externas (conservación de los textos y autoría de los mismos) y (2) también internas. Respecto a estas últimas, los autores modernos han desarrollado los criterios de historicidad, cuya aplicación al estudio de los evangelios ha permitido confirmar la fiabilidad histórica de sus narraciones. Estos criterios son:

  • El criterio del testimonio múltiple, según el cual hay certeza moral de la fiabilidad histórica de un relato cuando coinciden en lo fundamental varias fuentes independientes entre sí. Y precisamente las diferencias encontradas en los relatos y en los esquemas evangélicos ponen de manifiesto que se trata de fuentes independientes entre sí, y que cada una llega por separado al origen mismo del acontecimiento Jesús.
  • El criterio de discontinuidad (de lo “chocante” u original), ayuda a superar la objeción de una posible falsificación originaria por parte de los intérpretes o testigos primeros.
  • El criterio de la conformidad, destaca que lo original o chocante se encuentra, al mismo tiempo, en cierta coherencia con el ambiente en el que suceden los acontecimientos.

Por último conviene aclarar por qué ésos y sólo esos escritos incluidos en el Nuevo Testamento son los fiables históricamente para conocer a Jesucristo. Convendrá recordar qué queremos decir cuando hablamos de testimonio canónico, y qué diferencia hay entre los evangelios canónicos y los evangelios “apócrifos”.

Fuente: Los testigos: Jesús y la Iglesia, por  Juan Antonio Martínez Camino, Jesús de Nazaret. La verdad de su historia, Edicel Centro Bíblico Católico, 4ª ed. 2010, pp. 27-42

3 comentarios en “Los Escritos: Jesús y el Nuevo Testamento”

  1. Muy buen día, nuevamente gracias por toda la información enviada. En lo personal me sigue ayudando a conocer el verdadero propósito de mi vida ya que no soy lo que era,. Reconozco que sigo cometiendo errores pero cada nuevo día le solicito al CREADOR tome el control total y completo de todo mi ser y me ayude a cumplir con su voluntad y así dar testimonio de las maravillas que obra el CREADOR en mi, y seguir siendo próspero en todas las áreas de mi vida.

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