Exilio

The-Waters-of-BabylonEl exilio en Babilonia

Israel conoció varios exilios, por ejemplo el de los notables del reino del Norte, conducidos a Asiria en el 722. Pero la palabra «exilio» empleada sola designa siempre la deportación de los notables de Judá a Babilonia. Después de la conquista de Judá y de la toma de Jerusalén en el 597 y después en el 587 a.C., el rey Nabucodonosor deporta a Babilonia a 4.600 judaítas (o judíos). Es Ciro, el rey de los persas, quien, después de apoderarse de Babilonia en el 539, permitirá a los exiliados volver a Judá. Estos 50 o 60 difíciles años marcaron profundamente la historia del pueblo judío (2 Re 24,14; Jr 52,28).

La prueba del exilio

El exilio fue una larga y terrible prueba. Los tres pilares que sostenían su fe se vinieron abajo: su país es ocupado por extranjeros; su rey está en cautividad; en cuanto al Templo* de Jerusalén, sede de la presencia de Dios en medio de su pueblo, ha sido incendiado y arrasado. Los exiliados se preguntan: ¿es esto un castigo? ¿Por qué Dios no ha protegido a su pueblo? ¿Habría sido vencido por el dios de Babilonia, Marduk? La duda se insinúa en las mentes.

Para explicar la catástrofe es preciso recordar lo que había dicho el profeta* Jeremías: es Dios quien envía a Nabucodonosor para juzgar y castigar a su pueblo infiel a la alianza* (Jr 27,6-11). Durante estos largos años de exilio, los deportados meditan los oráculos de Jeremías y de otros profetas que habían anunciado el juicio* de Dios. Releen en este sentido su historia pasada, la historia de su alianza con el Señor (Ez 16,1-43). Gracias a este pequeño grupo de fieles que se toman en serio las palabras de los profetas, la fe de Israel va a sobrevivir e incluso a profundizarse (Jr 24).

Los profetas de los exiliados

Dos profetas mantuvieron la esperanza de los exiliados: Ezequiel y el «Segundo lsaías», cuyos oráculos se encuentran en el libro de Isaías, en los caps. 40-55. Igual que Ezequiel, este profeta anónimo anuncia el regreso del exilio de Babilonia (Is 40,1-11); para él, éste será como un nuevo Éxodo (ls 49,813). El Señor, como un pastor, va a ir a buscar a los exiliados y a conducir a su rebaño al redil (Ez 34). El Segundo lsaías es el profeta que afirma más claramente que el Dios de Israel es el único Dios, el Dios de todos los pueblos: es él quien va a hacer que Ciro vaya a Babilonia para liberar a los judíos exiliados (Is 44,24-45,7). De repente, el pueblo judío descubre su misión de testigo del Dios único entre todas las naciones (ls 49,5-7). Por eso algunas comunidades judías continuaron viviendo en Babilonia… hasta el siglo xx. Después el exilio aparece no ya en primer lugar como un castigo, sino como una prueba salvadora, una educación en la fidelidad, un periodo de maduración.

Fuente: Cuadernos Bíblicos nº 123, Evd, 2005

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6 comentarios en “Exilio”

  1. El pueblo de israel sufrio dos exilios principalmente. en el año 721 el reino del norte fue conquistado por los asirios y en el año 587, fue conquistado por los babilonios, por el rey nabucondonosor; en ambas situaciones por el mal comportamiento del pueblo de israel ante dios; los profetas isaias y jeremias, anunciaron con anticipacion estas invaciones.

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