Fundamento bíblico de las oraciones y ritos de la Misa

paisaje agua cayendo

Esta entrada pertenece al estudio de la Misa en la Biblia que consta de los siguientes entradas:

La liturgia y ritos de la Misa son bíblicos

Prácticamente todas las oraciones y ritos de la Misa tienen un fundamento bíblico. La misa es una especie de diálogo bíblico entre los fieles y Dios, mediado por el sacerdote; un diálogo basado en el lenguaje bíblico. En esta entrada vamos a intentar poner algunos ejemplos.

  • PROCESIÓN DE ENTRADA. Así comienza la Misa y algo similar se narra en Ex 33, 8-9: Cuando Moisés salía en dirección a la tienda, todo el pueblo se levantaba y esperaba a la entrada de sus tiendas, mirando a Moisés hasta que este entraba en la tienda. (…) Cuando el pueblo veía la columna de nube a la puerta de la tienda, se levantaba y se postraba cada uno a la entrada de su tienda. Aquella era la tienda del Encuentro donde Moisés hablara cara a cara con Dios, mientras el pueblo permanecía atento, algunas veces de pie, otras de rodillas, postrados o incluso con el rostro en tierra.
  • LA SEÑAL DE LA CRUZ. Signo de Protección divina. Así lo propone el CIC 2157 cuando afirma que “El cristiano comienza su jornada, sus oraciones y sus acciones con la señal de la cruz,(…) La señal de la cruz nos fortalece en las tentaciones y en las dificultades”. Y por eso también la misa se empieza con la señal de la Cruz. Una prefigura del signo de la cruz lo encontramos en Ez 9,4: El Señor le dijo: «Recorre la ciudad, atraviesa Jerusalén, y marca en la frente a los que gimen y se lamentan por las acciones detestables que en ella se cometen». En el Bautismo se nos marca con el símbolo de la Cruz en la frente, mientras se dice en el “nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo” como lo indica el Señor en Mat 28,19: Id, pues, y haced discípulos a todos los pueblos, bautizándolos en el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo
  • SALUDO DEL SACERDOTE. El sacerdote dice: “El Señor esté con ustedes” y el pueblo responde: “y con tu espíritu”. Esto es muy similar a lo que se dice en 2 Tim 4,22: El Señor esté con tu espíritu. La gracia esté con vosotros. Parece ser un modo de saludarse común. Por ejemplo en el saludo del Ángel a María en la Anunciación en Lc 1,28: El ángel, entrando en su presencia, dijo: «Alégrate, llena de gracia, el Señor está contigo». También puede usar el sacerdote la fórmula que se dice en 2 Cor 13,13: La gracia del Señor Jesucristo, el amor de Dios y la comunión del Espíritu Santo estén siempre con todos vosotros. Esta forma de saludarse aparece en muchos lugares de la Escritura como señal de protección y ayuda de Dios, en especial, a los más pequeños: los humildes de corazón, con quienes Dios hace grandes obras.
  • SEÑOR TEN PIEDAD. Este es un grito que recorre toda la Escritura y refleja la necesidad constante que tenemos del auxilio divino. El mismo Jesús cuenta en Lc 18,13 como un publicano se golpeaba el pecho pidiendo el perdón de Dios diciendo Dios mío, ten piedad de mí, que soy un pecador”. El publicano encontró el perdón de Dios por decirlo con un corazón arrepentido como dice el Salmo 51: Un corazón contrito y humillado, oh Dios, no lo desprecias
  • GLORIA A DIOS EN LAS ALTURAS. También nosotros alabamos a Dios como hicieron los ángeles en la noche de Navidad: según Lc 2,13-14: De pronto, en torno al ángel, apareció una legión del ejército celestial, que alababa a Dios diciendo: «Gloria a Dios en el cielo, y en la tierra paz a los hombres de buena voluntad.
  • LITURGIA DE LA PALABRA. El pueblo de Israel hacía también lecturas de los libros sagrados Neh 8,1-3: El pueblo entero se reunió como un solo hombre en la plaza que está delante de la Puerta del Agua y dijeron a Esdras, el escriba, que trajese el libro de la ley de Moisés que el Señor había dado a Israel… Leyó el libro … desde la mañana hasta el mediodía, ante los hombres, las mujeres y los que tenían uso de razón. Todo el pueblo escuchaba con atención la lectura del libro de la ley. Después se explicaban las lecturas (Neh 8,7-8).
  • EL CREDO. Esta vez será san Cirilo de Jerusalén el que nos hable de la relación entre el Credo y la Biblia: “Esta síntesis de la fe no ha sido hecha según las opiniones humanas, sino que de toda la Escritura ha s ido recogido lo que hay en ella de más importante, para dar en su integridad la única enseñanza de la fe. Y como el grano de mostaza contiene en un grano muy pequeño gran número de ramas, de igual modo este resumen de la fe encierra en pocas palabras todo el conocimiento de la verdadera piedad contenida en el Antiguo y el Nuevo Testamento (S. Cirilo de Jerusalén, catech. ill. 5, 12).” (CIC 186
  • PRESENTACIÓN DEL PAN Y EL VINO. Se presentan por el Sacerdote a Dios: pan y vino, conforme a lo que hizo el Señor, y se indica también en Gen 14,18: Entonces Melquisedec, rey de Salén, sacerdote del Dios altísimo, sacó pan y vino. Más adelante hablaremos de esto con detalle, al estudiar la ofrenda de Melquisedec
  • SANTO, SANTO, SANTO Y HOSANNA. Así cantan los ángeles, y en este himno se unen el cielo y la tierra para alabar al Señor. El cielo por Is 6,3: y se gritaban uno a otro diciendo: «¡Santo, santo, santo es el Señor del universo, llena está la tierra de su gloria!» (cfr. Ap 4,8); y la tierra, al unimos al canto de victoria en la entrada solemne de Jesús a Jerusalén de Mc 11,9: Los que iban delante y detrás, gritaban: «¡Hosanna! ¡Bendito el que viene en nombre del Señor!
  • EL CUERPO Y LA SANGRE DE CRISTO. Llegamos al corazón de la misa al pronunciar las palabras que Jesús dijo en la última Cena: Mc 14,22-24: Mientras comían, tomó pan y, pronunciando la bendición, lo partió y se lo dio diciendo: «Tomad, esto es mi cuerpo». Después tomó el cáliz, pronunció la acción de gracias, se lo dio y todos bebieron. Y les dijo: «Esta es mi sangre de la alianza, que es derramada por muchos. Una “prefigura” del AT puede ayudarnos a entender lo que está sucediendo durante la consagración: 2 Cr 7,1-3: Cuando Salomón terminó de orar, bajó fuego del cielo, que devoró el holocausto y los sacrificios. La gloria de Dios llenó el templo. Los sacerdotes no podían entrar en él, porque la gloria del Señor llenaba el templo. Los hijos de Israel, al ver que el fuego y la gloria del Señor bajaban al templo, se postraron rostro en tierra sobre el pavimento, adoraron y alabaron al Señor «porque es bueno, porque es eterna su misericordia». Es el CIC en 1105 donde explica esta acción del Espíritu: “La epíclesis (“invocación sobre”) es la intercesión mediante la cual el sacerdote suplica al Padre que envíe el Espíritu santificador para que las ofrendas se conviertan en el Cuerpo y la Sangre de Cristo y para que los fieles, al recibirlos, se conviertan ellos mismos en ofrenda viva para Dios.”
  • OTROS ELEMENTOS BÍBLICOS QUE ENCONTRAMOS EN LA LITURGIA DE LA MISA:
    1. El Padre nuestro de Mt 6,9-13
    2. El cordero de Dios que quita el pecado del mundo de Juan 1,29
    3. El no soy digno de que entres en mi casa de Lc 7, 6b-7
    4. El ritual de la paz de Jn 14,27 (cfr. 1 Sam 25,6; Sal 122,8, etc)
  • LA BENDICIÓN FINAL. En algunos sitios se termina la misa con una bendición que recuerda a Num 6, 24-26: El Señor te bendiga y te proteja, ilumine su rostro sobre ti y te conceda su favor. El Señor te muestre su rostro y te conceda la paz”. Así invocarán mi nombre sobre los hijos de Israel y yo los bendeciré.

Por todo esto, podemos concluir que la Misa es como un diálogo bíblico entre los fieles y Dios, mediado por el sacerdote, y en el que siempre se usa un lenguaje bíblico…

Bibliografía

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5 comentarios en “Fundamento bíblico de las oraciones y ritos de la Misa”

  1. Hoy me permito hablar del ritual de la paz: El sentido deseo de paz es acogido en la liturgia eucarística con un rito específico con el que, como recuerda el Misal, la Iglesia implora la paz y la unidad para sí misma y para toda la familia humana, y los fieles expresan la comunión eclesial y la mutua caridad, antes de comulgar en el Sacramento (cfr. IGMR, n. 82).

    El gesto es introducido por una oración que el sacerdote reza en voz alta: Señor Jesucristo, que dijiste a tus apóstoles: La paz os dejo, mi paz os doy… Al terminar esta oración el sacerdote “extendiendo y juntando las manos, anuncia la paz, mientras dice: La paz del Señor esté siempre con vosotros, y el pueblo le responde: Y con tu espíritu. Luego, si se juzga oportuno, el sacerdote añade: Daos fraternalmente la paz”. Este deseo de paz recuerda el saludo de Cristo resucitado: “Paz a vosotros” (Jn 20, 19; Lc 24, 36) y expresa que la paz es, en primer lugar, la paz que Cristo nos da, fundamento de aquella otra paz que deseamos exista entre los fieles y en toda la familia humana.

  2. La santa misa es la comunicacion entre el pueblo ( IGLESIA) y dios; esta integrada principalmente por: oraciones y ritos con fundamento biblico; ejemplo de lo anterior tenemos: procesion de entrada, la señal de la cruz, saludo del sacerdote, liturgia de la palabra, el credo y la presentacion del pan y el vino principalmente; la santa misa en resumen es la pasion y muerte de nuestro señor jesucristo, ademas estar presente mediante la comunion en la ultima cena con los discipulos.

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