La Eucaristía como “banquete de boda”

Esta entrada es parte de “la Misa en la Biblia” y en esta ocasión nos centramos en la Eucaristía como banquete de boda. Terminamos la entrada con dos anexos: 1) acerca del impedimento de las mujeres al sacerdocio; y 2) sobre algunos elementos cultuales que tienen su origen en los rituales judíos según la biblia.

La Liturgia celestial del Apocalipsis

bodas-cordero.jpgEl Libro del Apocalipsis (la palabra “Apocalipsis” viene del griego Apokalypsis; significa “Revelación” que es “quitar el velo”) nos da una interesante visión del sacrificio Eucarístico. En opinión del Dr. Scott Han (ex Pastor Presbiteriano), en este libro -“el más católicos de los libros”-, se desarrolla una “liturgia celestial” muy parecida a la Eucaristía Católica. Cuando se entiende así, este libro, se convierte en una auténtica “revelación”.

Al poco de comenzar -en Apoc 1, 10- se nos dice que la visión ocurre: El día del Señor fui arrebatado en espíritu y escuché detrás de mí una voz potente como de trompeta. El día del Señor, es decir el Domingo (la palabra domingo viene del latín dies Dominicum = “día del Señor“). Se trata del día litúrgico católico por excelencia. Y ese día Juan tiene una revelación en la que el mismo Señor resucitado, le pide que este mensaje sea leído y escuchado: Feliz el que lea, y felices los que escuchen las palabras de esta profecía (Apoc 1,3). O sea, es un libro para que uno lo lea (singular) y otros lo escuchen (plural), es un libro para proclamar (tal y como se hace en la liturgia de la Palabra en la Misa y como se hacía desde los primeros tiempos). Podemos decir que claramente el Apocalipsis comienza con la proclamación de la Palabra de Dios.

En efecto, el Apocalipsis comienza amonestando a las Iglesias contra sus errores para que no sean borradas del Libro de la Vida. Continua con la imagen de “La Mujer Vestida de Sol” en el que comienza el tiempo para la gran batalla de la Fe contra el Anticristo y así preparar la venida del Mesías. El Apocalipsis termina con las Bodas del Cordero y su Iglesia. De manera parecida se desarrolla la liturgia Eucarística. Comienza con una exhortación de la Palabra de Dios para edificación del creyente y su conversión, y termina con el banquete de Bodas del Cordero que es la comunión.

La palabra griega Apokalypsis era utilizada para el día en que terminaba la semana de fiesta que duraba una boda judía. El Apokalypsis era el día en que el novio levantaba el velo de la novia y la veía por primera vez. Pues bien, el punto culminante del Apocalipsis se encuentra en el capítulo 19, versículos del 5 al 9 donde el Apóstol nos habla del “Alegrémonos, regocijémonos y demos gloria a Dios, porque han llegado las bodas del Cordero: su esposa ya se ha preparado. Si tenemos en cuenta que en Ef 5,21-33 Pablo desarrolla la idea de la Iglesia como “la esposa de Cristo”, la Eucaristía es ese “banquete de las bodas del cordero” en el que se realiza el Apokalypsis donde el Cordero levanta el velo de la Iglesia, para así la Iglesia unirse con el cielo en la adoración a Dios: “al que está sentado en el trono”, y se regocija en este banquete nupcial.

Es notable que en el Libro del Apocalipsis se le llama a Jesús Cordero de Dios 28 veces. Otro gran momento del libro es cuando Juan ve delante del trono que aparece el Cordero sacrificado: Entonces vi un Cordero que parecía haber sido inmolado: estaba de pie entre el trono y los cuatro Seres Vivientes, en medio de los veinticuatro Ancianos… (Jn 5,6), y el cual puede abrir el libro recibiendo la adoración celestial, y es significativo que Juan no ve a Cristo resucitado y victorioso; Juan ve al Cordero vivo y sacrificado a la vez, con lo que nos dice que de algún modo aún está vigente el único sacrificio de Cristo. Juan se refiere así a que Jesús aún sigue propiciándonos con su único y suficiente sacrificio de forma misteriosa (sacramentum). Esta es la Misa, la Nueva Cena del Cordero, Cena y Sacrificio Pascual al mismo tiempo.

En la Eucaristía se cumple lo que dice le Apóstol Pedro: también ustedes, a manera de piedras vivas, son edificados como una casa espiritual, para ejercer un sacerdocio santo y ofrecer sacrificios espirituales, agradables a Dios por Jesucristo. (1P2,5) Los fieles como miembros de la Iglesia, somos invitados a esta unión con cristo-esposo, y Cristo levantará el velo de la carne (apokalypsis) y ver el rostro del alma del creyente antes de la unión. Ojalá estemos todos bien preparados en el momento de recibir la comunión, pues si la novia no estaba preparada, el novio tenía el derecho de rechazarla y devolverla a su casa.

Anexo 1: Acerca del impedimento de las mujeres al sacerdocio.

catacombs1_gallery.jpgAcerca de la ordenación sacerdotal de las mujeres en Santo Padre Juan Pablo II dijo con justeza que “no es que yo no quiera, es que yo no puedo” y lo dijo con razón .Nadie tiene poder sobre la tierra para ordenar mujeres al Sacerdocio. No es por discriminación, pues la Iglesia le ha dado a una Mujer (María) el puesto más grande que se le ha dado a mujer sobre la Tierra al ponerla en su lista de importancia después de la Trinidad y como primera de los mortales.

La mujer no puede entrar al sacerdocio fundamentalmente porque Jesús la noche de la Ultima Cena no encargo a ninguna mujer disponer de esta, como era la costumbre, sino que la encargo a solo a los Apóstoles como nos lo dice San Marcos 14, 12-17: El primer día de la fiesta de los panes Acimos, cuando se inmolaba la víctima pascual, los discípulos dijeron a Jesús: «¿Dónde quieres que vayamos a prepararte la comida pascual?». Él envió a dos de sus discípulos, diciéndoles: «Vayan a la ciudad; allí se encontrarán con un hombre que lleva un cántaro de agua. Síganlo, y díganle al dueño de la casa donde entre: El Maestro dice: «¿Dónde está mi sala, en la que voy a comer el cordero pascual con mis discípulos?». Él les mostrará en el piso alto una pieza grande, arreglada con almohadones y ya dispuesta; prepárennos allí lo necesario».

Los discípulos partieron y, al llegar a la ciudad, encontraron todo como Jesús les había dicho y prepararon la Pascua. Al atardecer, Jesús llegó con los Doce.

Jesús quería para esa noche solo al colegio Apostólico y a este Colegio Apostólico le dio la orden “haced esto en memorial mío .Esta orden dada solo a hombres marca la característica sacerdotal católica en línea con la del Antiguo Testamento donde solo hombres ministraban, con más razón en el nuevo.

¿Porque quería Jesús solo hombres? El Sacerdocio Ministerial católico surge en y por la Eucaristía; el Sacerdote ministra “in persona Christi” o “como la persona de Cristo”. Hemos visto en este tema como el Sacerdote representa a Cristo-Novio que se casa místicamente con la Iglesia-novia en la Eucaristía-bodas del cordero. Pero una mujer no pude representar al Novio, ya que una mujer sacerdote sería una Novia que se une místicamente a otra novia, algo que resulta extraño y más aún en el marco eucarístico. Esta es una razón clara por la cual nadie tiene poder de ordenar mujeres al sacerdocio.

Un motivo cultural es que la Misa es un sacrificio y las mujeres jamás en Israel han realizado este tipo de ritual. Cfr. El sacerdocio femenino por Manuel Guerra Gómez

Anexo 2: Algunos elementos judíos en la Iglesia católica que se relacionan con el Israel bíblico.

sinagoga-judia-interiorYa vimos en otra ocasión los aspectos liturgicos que aparecían en el libro del Apocalipsis , pero en esta ocasión vamos a ver algunos elementos que se han conservado en la Iglesia como recibidos del judaísmo. Así tenemos por ejemplo:

  1. Las Vestiduras Episcopales y Sacerdotales de los Ministros Católicos cuando ofician en el Altar: Éxodo 28, 35/ Éxodo 40
  2. Rito de Consagración de Obispos y Sacerdotes: Éxodo 29,6
  3. Incienso: Éxodo 30, 1
  4. Agua a la entrada del Templo: Éxodo 17
  5. El carácter sagrado de los artículos litúrgicos: Éxodo 30, 26-29
  6. El Óleo de la Unción: Éxodo 30, 22-25
  7. La riqueza de lo ofrecido al Señor en el culto solemne: Éxodo 35,4
  8. El Templo y la Sinagoga tenían un ciclo donde se leía la Thora durante todo el periodo de un año. La Iglesia tiene el mismo periodo, donde lee los Evangelios en ciclos de un año.
  9. El lugar central de la Sinagoga es el Aron Hakodesh que es un receptáculo cuadrado cubierto por una cortina bordada y escoltado por una luz siempre encendida donde se guarda la Palabra de Dios. El centro de la Iglesia es el Tabernáculo con una cortina bordada y una luz siempre encendida donde se guarda la Palabra de Dios encarnada, Jesús el Cordero Eucarístico
  10. Los judíos se cubrían la cabeza con el Kipa. El Obispo descendiente de los Apóstoles también se cubre la cabeza con un Kipa llamado solideo.
  11. Los judíos se ponían el Talit para orar, la Estola Sacerdotal es una descendencia de este Talit.
  12. El Templo y la Sinagoga mantenían y mantienen una liturgia, la Iglesia también.
  13. Los judíos tenían el Heren o excomunión. La Iglesia también.
  14. Los judíos celebraban la Pascual. La iglesia también
  15. Los judíos mantenían una sola interpretación de la Ley. La Iglesia también
  16. El Templo se dividía en tres secciones: La sección de los fieles, la sección de los sacerdotes y el Santo de los Santos donde oficiaba el Sumo Sacerdote que ofrecía el sacrificio. El templo Católico también se divide en tres secciones: La Sección de los fieles, La sección de los Ministros (Presbiterio) y el Altar donde se ofrece el sacrificio al Padre por medio de Jesús Sumo Sacerdote de la Iglesia.

(Lo dejamos por ahora aquí)

Bibliografía

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4 comentarios en “La Eucaristía como “banquete de boda””

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