Qué significo para Pablo su encuentro con Jesús camino de Damasco

pablo_4Ha empezado la Cuaresma, tiempo de gracia y de conversión. La conversión de Saulo en san Pablo ha sido algo que siempre me ha fascinado. Con ocasión de este tiempo de gracia, os dejo con esta entrada sobre el hombre nuevo que resultó tras aquel encuentro con el resucitado en el camino de Damasco.

Para descubrir el origen del impacto de la Persona de Cristo en San Pablo hay que remontarse a la aparición en el camino de Damasco.

Saulo, formado en Jerusalén a los pies de Gamaliel, se distinguió entre sus coetáneos por su celo (Gál 1,14) y por la saña con que persiguió a los discípulos de Jesús (He 8,1–3; Gál 1,13). Pero cuando se dirige a Damasco con el propósito de destruir la comunidad de cristianos allí formada, de modo inesperado se le aparece en el camino Jesús resucitado: «Saulo, Saulo, ¿por qué me persigues?» ¿Quién eres, Señor? Soy Jesús a quien tú persigues. «Señor, ¿qué quieres que yo haga?» (He 22,6–10). Pablo cae y se rinde ante Cristo, con una disposición admirable. La transformación es instantánea. Gracia fulminante de Dios y «obediencia de la fe» en Pablo.

El retiro a Arabia, después de su conversión (Gál 1,17)

Después de su conversión, Pablo se retira a Arabia, región al sur de Damasco en el reino nabateo. Allí, en un largo tiempo de profunda reflexión, en el que Cristo se le revelaba (Gál 1,11s), adquiere una clara conciencia de que Cristo le ha elegido apóstol como los Doce. Y así, como el mismo insiste, comienza su transformación en Cristo y la identificación con su misión salvadora:

  • Gál 2,20: «(estoy crucificado con Cristo) y ya no vivo yo, sino que es Cristo quien vive en mí». Cristo llego a ser para él, principio (alfa) y motor de su existencia. Ha dejado de existir en él el «hombre viejo» y se ha transformado en el «hombre nuevo», en Cristo, por su unión íntima, mística, con El.
  • Fip 1, 21: «Para mí la vida es Cristo». El sentido de esta frase es complemento de la anterior. En esta frase el sujeto de la oración es «el vivir» y el predicado o término de la misma «Cristo». Se está diciendo que Cristo –además del principio (alfa) o motor de su existir-, es el término o fin al que tiende toda su vida (omega).

«En Cristo», «con Cristo», «de Cristo»

Saulo.jpgLa repetición constante de estas fórmulas manifiesta que San Pablo tiene constantemente a Cristo en su mente y en su corazón; en sus labios y en los escritos. Es como un eco constante de aquellas palabras: Yo soy Jesús a quien tu persigues… Cristo está en el cristiano.

  1. «EN CRISTO». La fórmula «en Cristo» («en Cristo Jesús», «en el Señor») aparece con frecuencia en sus escritos. Con frecuencia tiene una significación mística y expresa la nueva realidad del cristiano que ha sido insertado en el Cuerpo Místico de Cristo. La comunión con Cristo «es tan íntima y real que no se puede explicar por medio de una mera presencia de Cristo en la conciencia o por una simple unión de sentimientos o creencias… Se trata de una relación efectiva, místico–misteriosa, que eleva al cristiano a una nueva esfera vital, en la que recibe insospechadas energías religioso–moralesque le capacitan para llegar —en el futuro escatológico– a una definitiva y perfecta unión con Cristo» (M. MEINERTZ, Teología del Nuevo Testamento, p. 414).
  2. Con la fórmula «CON CRISTO» expresa la unión vital (complemento de la mística, que acabamos de ver) del cristiano con Cristo. Sufrimos con Cristo (Rom 8,17) y morimos con El (Rom 6,8; Col 2,20). Pablo se siente crucificado con Cristo (Gál 2,19) y el cristiano es sepultado con Cristo por el bautismo (Col 2, 12). Dios nos resucitó con Cristo (2Cor 4,14; Ef 2,6), nos vivifica con Cristo (Ef 2,5) y vivimos con El (Rom 6,8). Y, si sufrimos con Cristo, seremos también con El glorificados (Rom 8,17). Con Cristo seremos trasladados al Cielo y con El reinaremos (Ef 2,6; 2Tim 2,11). En Rom 6,4–11 se insiste en que si morimos al pecado viviremos para Dios «en Cristo». Todo ello se verifica de modo especial en Pablo.
  3. Con el genitivo «DE CRISTO» expresa San Pablo la comunión con Cristo, tanto que algunos lo denominan el «genitivo místico» (A. Deissmann), como cuando dice «ser de Cristo», «revestirse de Cristo» donde significa lo mismo que «ser» o «vivir» en Cristo (cf. Gál 3,26–29). Otras veces, expresiones como «apóstol de Cristo», «cautivo de Cristo» hace referencia a una cierta vinculación con El, aunque no sea tan íntima.

Cristo crucificado…

«Estoy crucificado con Cristo» (Gal 2,19), Pablo no quiere saber otra cosa, escribe a los corintios, que a «Cristo y éste crucificado» (1Cor 2,2). Y él constituye su mayor timbre de gloria: «Dios me libre de gloriarme si no es en la cruz de Nuestro Señor Jesucristo, por quien el mundo está crucificado para mí y yo para el mundo» (Gál 6,14).

El recuerdo y referencia a la cruz de Cristo es algo lógico en el Apóstol. El tuvo que sufrir muchísimo. Se lo había anunciado Cristo mismo a Ananías (He 9,15). En 2Cor hace una larga lista de sufrimientos por Cristo (11,23–33). Por ellos viene a hacerse semejante a Cristo en su muerte (Flp 3,10). Como escribe San Juan Crisóstomo: «Pablo se inmolaba a sí mismo cada día a Dios; y esta víctima la ofrecía de dos maneras, ya muriendo cada día, ya sometiendo sin tregua su cuerpo a la mortificación. De hecho se preparaba continuamente a los peligros, consumando un martirio de deseo y mortificando en sí su carne» (De laudibus S. Pauli, Hom. 1). Con sus sufrimientos «completa lo que falta a los padecimientos de Cristo a favor de su cuerpo que es la Iglesia» (Col 1,24). Lo realiza con sus sufrimientos y trabajos apostólicos, los cuales reciben su eficacia de los méritos de Cristo. «El sufrimiento es al propio tiempo para Pablo el sacramento por el que se consuma su convivencia mística, su «simbiosis con Cristo». Toda su fuerza la saca de la «unión con Cristo passus et redivivus». Cuantos más sufrimientos en Cristo, tanto mayor la proximidad a Cristo. Y como Pablo sabe que tiene que sufrir más que todos los demás, sabe también que está más próximo a Cristo y que tiene en el seno de la Iglesia y respecto a la misma un papel especial que jugar. Su comunidad de sufrimiento con la Iglesia viene de su comunidad de sufrimiento con Cristo» (J. HOLZNER, El mundo de San Pablo, p. 278).

…Y resucitado

A la muerte de Cristo, San Pablo une siempre su resurrección: Cristo «fue entregado por nuestros pecados y fue resucitado para nuestra salvación» (Rom 4,25). La aparición de Cristo resucitado en el camino de Damasco fue el punto de arranque para su nueva vida, que es una participación real de la vida de Cristo resucitado (Ef 2,5). Él le confiere el título jurídico de su apostolado, que hará unir su voz a la de los demás apóstoles. La resurrección de Cristo fundamenta su fe y la de los cristianos (1Cor 15,14) y sostiene la esperanza en nuestra resurrección, de la que es una garantía segura (Rom 8,23; 1Cor 15,14). Y la resurrección de Cristo que es para Pablo la demostración del poder de Dios y la victoria sobre la muerte (Rom 9,38; 1Cor 15,57), la entronización de Cristo como Señor, que se sienta a la derecha del Padre (Rom 8,34; Ef 1,19 s), lleva consigo la exigencia de una vida entregada al servicio de Cristo y del prójimo. Y de la Resurrección de Cristo hace derivar San Pablo la vida que debe caracterizar al hombre nuevo que nace por el bautismo (Col 3,1s).

Podemos concluir que la sublime originalidad, la gran idea genial de San Pablo es haberlo visto todo y haberlo conducido todo a un solo centro: Cristo muerto y resucitado, el Cristo que se incorpora a todos los creyentes para formar el Hombre nuevo.

BIBLIOGRAFÍA:

  • LUCIEN CERFAUX, Jesucristo en San Pablo, Desclée, Bilbao 1967. Id., Itinerario espiritual de San Pablo, Herder, Barcelona 1968.
  • GABRIEL PÉREZ, «Alfa y Omega de la nueva vida de Pablo», en Seminarium 33 (1981) 632–655.
  • BOVER, Las epístolas de San Pablo.
  • Voz Alfa y Omega, por GABRIEL PÉREZ en Diccionario de san Pablo, edit. Monte Carmelo
  • MEINERTZ, Teología del Nuevo Testamento
  • BORNKAMM, Pablo de Tarso
  • HOLZNER, El mundo de San Pablo
  • BRUNOT, San Pablo y su mensaje

 

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7 comentarios en “Qué significo para Pablo su encuentro con Jesús camino de Damasco”

  1. Buenas tardes
    Estoy muy feliz con todo este material para mi crecimiento espiritual y el seguimiento a JESÚS
    Bendiciones

    Enviado desde mi iPhone

  2. JESÚS HUMANO, DIVINIZADO O DE LA FE?
    u. Resucitado, por el poder de Dios: «fue entregado por nuestros pecados y fue resucitado para nuestra salvación» (Ro 4,25; cf I Co 15:14).
    v. “victoria sobre la muerte (Ro 9,38; I Co 15,57; cf Ro 8:34)
    w. “…hemos puesto nuestra fe en Jesucristo, para ser justificado por la fe en él/ ¿su sacrificio? y no por las obras de la ley” (Gá 2:16)
    x. : «Estoy crucificado con Cristo y ya no vivo yo, sino que es Cristo quien vive en mí» (Gá 2,20; cf Gá 6:14; I Co 2:2)
    w. «Para mí la vida es Cristo» (Flp 1, 21; 3:10)
    x. “Él tenía la condición divina y no consideró el ser igual a Dios como algo para apegarse celosamente. Si no se vació a sí mismo, asumió la condición de siervo, tornándose semejante a los hombres. Y presentándose como un hombre cualquiera, se humilló y fue obediente hasta la muerte, la muerte de cruz” (Fl.2, 6–8). Pablo resalta que Jesús fuese tan humano, como para que no manifestare atributo divino…“
    u. “…busquen… donde está Cristo…a la derecha del Padre” (Co 3:1), no dos dioses!

  3. Admiro a Pablo por su profunda transformacion , por su nueva vida a lo opuesto de cuanto el había hecho. Si hubiésemos mas pablos, el evangelio estaría en cada familia.

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