Debemos distinguir entre el Evangelio y los cuatro Evangelios. El término “evangelio” en las lenguas modernas en general es la trascripción literal del original griego euanghélion, adjetivo sustantivado, que significa “buena nueva” o “alegre mensaje”. Consta de eu, “bien-bueno”, y de ánghelos, “mensajero-anuncio”, o del verbo anghéllein, “anunciar”. Con el plural “evangelios” en el uso común se designan los cuatro libros del canon cristiano, atribuidos respectivamente a Mateo, Marcos, Lucas y Juan.
El término griego euanghélion era conocido ya por los autores clásicos (Homero) y aparece también en los documentos más cercanos a los escritos del NT. Su significado fundamental es el de buena nueva o alegre mensaje, preferentemente de carácter público —victoria militar o deportiva—, pero también privado, como el éxito o la curación.
Por asociación con la experiencia gozosa comunicada o proclamada como euanghélion, el término indica antes de nada la recompensa —por lo general en la forma plural euanghélia— al portador de la alegre nueva, o bien los sacrificios ofrecidos a los dioses como agradecimiento o propiciación por recibir el beneficio recién anunciado. Así vemos como la expresión griega euanghélia thyein o epághein se vuelve estereotipada para indicar las fiestas y celebraciones con ocasión de una alegre noticia.
El uso del término “evangelios“ en plural para indicar los libros se remonta al siglo II d.C. (en el año 150 Justino, Apología I, 56,3);Ireneo de Lyon emplea la palabra aun en el doble sentido de predicación oral y de texto escrito (Adv. Haer. III, 1,1.8; cf II, 11,7).
En la época del Nuevo Testamento y en la inmediatamente posterior el término evangelio no tiene aún este sentido. Indica más bien una actividad: lo que Jesús hizo y enseñó (Mt 26,13; Mc 1,1) y lo que de él transmitieron los apóstoles mediante su predicación (Flp 4, 15).
Evangelio, de una forma bastante amplia, indica en la edad apostólica bien la obra de la evangelización (1 Cor 9, 14-18; Flp 4,3.15), bien el mismo mensaje predicado (Rom 1,3-9.16), bien finalmente toda la realidad cristiana (Rom 1,16). En el Nuevo Testamento tenemos dos expresiones: «el evangelio de Dios» (Rom 1,1; 2 Cor 11,7) y «el evangelio del Hijo»; la primera dice al mismo tiempo que Dios es su autor y su objeto; la segunda indica que fue Jesús el primero en predicarlo y que todavía hoy actúa en el predicador que lo proclama, o bien que él constituye su objeto.
Resumiendo: el Evangelio o “buena nueva o alegre mensaje” es que Dios nos salva en Jesucristo. Cuando los Apóstoles comunican esta noticia (“Jesús nos ha salvado”) entonces evangelizan. Después se escribió este anuncio o Evangelio y cuatro de estos escritos o Evangelios han sido declarados inspirados y por tanto son canónicos (forman parte del canon de las Sagradas Escrituras).
Me parece muy interesante el artículo sobre la etimología original (“pagana”)del término evangelio. En particular, me ha servidó, pues soy seminarista y estoy estudiando Evangelios y Hechos de los Apóstoles. Quizá más adelante me gustaría escribir otras cositas, pero por lo pronto quisiera saber el nombre completo del autor, qué se yo…, su fuente bibliográfica, más aún su producción literaria, pues si es extracción de un libro propio, quisiera saber el nombre y editorial, para poder, en la medida de las posibilidades conseguirlo.
Dios le bendiga. Cordialmente,
Edwin Echeverri E.
Pdta.: Muy interesante y sintético el artículo… bien…
Hola Edwin:
Tienes razón y voy a poner el una página los datos personales pues es como tu dices importante saber quien te habla y donde se inspira.
Un abrazo
[...] otra cosa, sino, es evangelizar?. “La palabra evangelización deriva del vocablo griego Euanghélion; su significado es proclamar buenas noticias; desde el punto de vista cristiano, es anunciar las [...]
Primero que todo, quiciera felicitarlo por el excelente blog, el que descubrí buscando material para mis claces de Biblia que imparto en la diocesis a la cual pertenezco. Soy sacerdote y estoy destinado por mi congregación al servicio de la diocesis de Iquique, ciudad del norte de Chile. Quiciera agregar un antencendente a los datos aportados respecto al origen de la palabra Evangelio. Es lo siguiente: “El evangelio es una variante de la antigua Vida, bastante difundida en el ámbito no judío: es
un antiguo bios (un término mejor que “Biografía”), si bien de una clase singular. Es sorprendente que en ningún lugar del Antiguo Testamento encontramos un género literario tan centrado en una persona como en los evangelios. Los cinco libros de Moisés narran la historia de un mundo y de un pueblo, pero no la historia de Moisés. Filón de Alejandría fue el primero que escribió una vida de Moisés (cuyos destinatarios, por cierto, eran paganos). Por el contrario, en el mundo no judío eran frecuentes las “vidas”. Así pues, la misma forma de los evangelios muestra que se encuentra a caballo entre el judaísmo y la cultura no judía. En ella se organizaron las tradiciones sobre Jesús en una forma que tenía más analogías fuera del judaísmo que dentro de él. Además, la forma de los evangelios pone a una persona en el centro de la interpretación del mundo y de la vida – y lo hace de un modo que es ajeno al judaísmo. Así lo muestra una comparación con el Maestro de Justicia. También él fue el fundador de un nuevo movimiento en el judaísmo que podría haberse convertido en una religión autónoma si no hubiera desaparecido en la guerra judía de los años 66 – 74 d. C. también él se presentó con una gran pretensión de revelación. No obstante, sus seguidores no pusieron por escrito su vida. De él se han conservado testimonios originales, pero sobre su vida sabemos mucho menos que sobre Jesús de Nazaret. Aun cuando la concentración de la religión en una figura singular se desarrolló, en su caso, mucho más que en el resto del judaísmo, no fue lo bastante fuerte como para llevar a la formación de literatura.”
Nuevamente, lo felicito por el excelente trabajo y aporte que significa su blog par el conocimiento de la Sagrada Escritura (de hecho, la he colocado como página de inicio en mi navegador de internet).
Un abrazo fraternal en el Señor.
P. Juan Árquez c.s.s.
15 Septiembre, 2007 a las 1:18 am
Me parece muy interesante el artículo sobre la etimología original (“pagana”)del término evangelio. En particular, me ha servidó, pues soy seminarista y estoy estudiando Evangelios y Hechos de los Apóstoles. Quizá más adelante me gustaría escribir otras cositas, pero por lo pronto quisiera saber el nombre completo del autor, qué se yo…, su fuente bibliográfica, más aún su producción literaria, pues si es extracción de un libro propio, quisiera saber el nombre y editorial, para poder, en la medida de las posibilidades conseguirlo.
Dios le bendiga. Cordialmente,
Edwin Echeverri E.
Pdta.: Muy interesante y sintético el artículo… bien…
15 Septiembre, 2007 a las 2:30 pm
Hola Edwin:
Tienes razón y voy a poner el una página los datos personales pues es como tu dices importante saber quien te habla y donde se inspira.
Un abrazo
23 Mayo, 2008 a las 12:01 am
[...] otra cosa, sino, es evangelizar?. “La palabra evangelización deriva del vocablo griego Euanghélion; su significado es proclamar buenas noticias; desde el punto de vista cristiano, es anunciar las [...]
13 Junio, 2008 a las 2:03 am
hola !!!!
13 Agosto, 2008 a las 6:54 pm
Primero que todo, quiciera felicitarlo por el excelente blog, el que descubrí buscando material para mis claces de Biblia que imparto en la diocesis a la cual pertenezco. Soy sacerdote y estoy destinado por mi congregación al servicio de la diocesis de Iquique, ciudad del norte de Chile. Quiciera agregar un antencendente a los datos aportados respecto al origen de la palabra Evangelio. Es lo siguiente: “El evangelio es una variante de la antigua Vida, bastante difundida en el ámbito no judío: es
un antiguo bios (un término mejor que “Biografía”), si bien de una clase singular. Es sorprendente que en ningún lugar del Antiguo Testamento encontramos un género literario tan centrado en una persona como en los evangelios. Los cinco libros de Moisés narran la historia de un mundo y de un pueblo, pero no la historia de Moisés. Filón de Alejandría fue el primero que escribió una vida de Moisés (cuyos destinatarios, por cierto, eran paganos). Por el contrario, en el mundo no judío eran frecuentes las “vidas”. Así pues, la misma forma de los evangelios muestra que se encuentra a caballo entre el judaísmo y la cultura no judía. En ella se organizaron las tradiciones sobre Jesús en una forma que tenía más analogías fuera del judaísmo que dentro de él. Además, la forma de los evangelios pone a una persona en el centro de la interpretación del mundo y de la vida – y lo hace de un modo que es ajeno al judaísmo. Así lo muestra una comparación con el Maestro de Justicia. También él fue el fundador de un nuevo movimiento en el judaísmo que podría haberse convertido en una religión autónoma si no hubiera desaparecido en la guerra judía de los años 66 – 74 d. C. también él se presentó con una gran pretensión de revelación. No obstante, sus seguidores no pusieron por escrito su vida. De él se han conservado testimonios originales, pero sobre su vida sabemos mucho menos que sobre Jesús de Nazaret. Aun cuando la concentración de la religión en una figura singular se desarrolló, en su caso, mucho más que en el resto del judaísmo, no fue lo bastante fuerte como para llevar a la formación de literatura.”
Nuevamente, lo felicito por el excelente trabajo y aporte que significa su blog par el conocimiento de la Sagrada Escritura (de hecho, la he colocado como página de inicio en mi navegador de internet).
Un abrazo fraternal en el Señor.
P. Juan Árquez c.s.s.
5 Enero, 2009 a las 8:00 pm
necesito mas mensajes por favor enviar ami correo , pertenesco ala iglesia evangelica monte santo de jehova- pucallpa
20 Febrero, 2009 a las 2:33 am
olaaaaaa