Una posible cronología de la vida de Pablo y de sus Cartas

En esta entrada os pongo un posible esquema para un curso breve sobre san Pablo y los escritos paulinos.

Conviene empezar por lo que conocemos de la vida san Pablo, según las dos fuentes biográficas que tenemos: sus Cartas y los Hechos de los Apóstoles. En este aspecto, merece especial atención el momento de su conversión; así como los elementos teológicos que ya encontramos en dicho momento que es clave para entender su vida en adelante y su pensamiento teológico.

Para el estudio de las Cartas, lo mejor sería presentarlas en el orden en que fueron escritas, pero ese orden está sujeto a discusiones y, por tanto, no se puede establecer con seguridad. Por eso nos contentaremos con establecer algunos puntos firmes con que establecer un esquema general, que nos permita estudiar cada carta en el contexto que más ayude a comprenderla. [*Para el estudio de cada carta iré poniendo un link en cada una].

Una cronología aproximada de la vida de Pablo y de sus Cartas

Ya hemos dicho, que los pocos datos históricos que tenemos sobre la vida de san Pablo solo nos permiten hacer una cronología aproximada.

5 d.C.  El nacimiento de Saulo podemos situarlo entre 6 a.C. y 10 d.C, pero lo más probable es alrededor de 5 d.C. pues se le reconoce como “joven” en Hch 7,58 [en torno al 35 d.C. no tendría aún los 30 años]; y como un “anciano” en Flm 9 [en torno al 65 d.C. que tendría ya unos 60 años].

36 d.C.  La primera aparición de Saulo es en el Martirio de Esteban (Hch 7,57-60). Sabemos que el legado de Siria, Lucio Vitelo, envió a Roma a Poncio Pilato el año 36 para que respondiera de sus actos ante el emperador. La remoción de Pilato y la llegada de un nuevo prefecto, Marcelo, sería una ocasión propicia para el juicio y la muerte de Esteban (Hch 6,8-7,60) y para la subsiguiente persecución contra la Iglesia de Jerusalén (Hch 8,1). podemos situar la conversión de Pablo en torno al 36 d.C., pues estuvo relacionada con estos acontecimientos (Hch 9,1-19).

  • Hay que tener en cuenta que si la muerte de Cristo, bajo Poncio Pilato (procurador entre el 26 y el 36 d.C.), tiene como fecha mínima el año 27, la persecución de cristianos en Damasco y la conversión de Pablo deben colocarse, como fecha mínima, en los años 30/31.

36-37-38 d.C. Tras su conversión en Damasco, Pablo viaja a Arabia, y hay un tiempo que según Gál 1,18 dura unos “tres años“; esto se ajusta con Hch 9,23, permaneció con ellos “muchos días”.

  • El reinado de Aretas IV en Arabia sabemos se extendió hasta el año 40. Pablo debió de subir a Jerusalén (Gál 1,18) a continuación del incidente citado en 2 Cor 11,32, en vida de aquel rey. Descontando de ahí los tres años mencionados en Gál 1,18, resulta, como fecha máxima, para la conversión de Pablo, los años 36/37.

38 d.C. Poco después de este incidente de Damasco, Pablo fue a Jerusalén a ver a Pedro, y estuve con él quince días según Hch 9,26-29 y Gá 1,18-19.

  • 39-43 d.C.  Pero, como ellos procuraban matarle, cuando los hermanos entendieron, le acompañaron hasta Cesarea, y le enviaron a Tarso, y dadas las circunstancias, se vio que lo mejor era que Pablo se volviera a Tarso, su ciudad natal, según Hch 9,30 y Gá 1,21: Después fui a las partes de Siria y de Cilicia.

44-45 d.C. Viendo Bernabé el gran desarrollo de la fe entre los gentiles de Antioquía, se fue a por Pablo a Tarso y se lo trajo a Antioquía donde permaneció durante un año según Hch 11,25-26: Y partió Bernabé a Tarso a buscar a Saulo; y hallado, lo trajo a Antioquia, y conversaron todo un año allí.

46 d.C. Durante el reinado del emperador Claudio, en el año 46, sabemos que hubo una gran hambre a la que Lucas parece hacer referencia en Hch 11,27-30 a un viaje de Saulo y Bernabé para asistir a la iglesia de Judea. y 12,25: Y Bernabé y Saulo volvieron de Jerusalén cumplido su servicio.

  • La fecha de esta calamidad, que alcanzó a muchas regiones, no es fácil de determinar: al perecer, afectó al Mediterráneo oriental durante varios años. Pero hay ciertos indicios de que en Judea se produjo hacia los comienzos del mandato de Tiberio Julio Alejandro como procurador (46-48 d.C.).
  • Desconcierta un poco que el relato de la muerte de Herodes, ocurrida en 44 d.C., se intercala entre los viajes de ida y regreso del viaje del hambre a Jerusalén (Hch 12,19-23), pues más bien sería antes de todo esto.

46-48 d.C. PRIMER VIAJE MISIONERO (Hch 13,2-14,28)

Ya de regreso a Antioquía desde Jerusalén, Saulo y Bernabé fueron escogidos para una misión según Hch 13,2; misión que durará unos dos años aproximadamente. En los capítulos 13 y 14 de Hechos se describe los lugares que visitaron y algunas de las peripecias que sufrieron.

Tras este Primer viaje se quedaron allí [Antioquía] mucho tiempo con los discípulos según Hch 14,28.

49 d.C. Como en Antioquía se fue generando confusión acerca de los judaizantes se hizo necesario un Concilio de Jerusalén: Así que, suscitada una disensión y contienda no pequeña a Pablo y a Bernabé contra ellos, determinaron que subieran Pablo y Bernabé a Jerusalén, y algunos otros de ellos, a los apóstoles y a los ancianos, sobre esta cuestión… (Hch 15,1-29). Tras la reunión, regresan a Antioquía para a dar a conocer las resoluciones favorables tomadas en el Concilio.

50-52 d.C. SEGUNDO VIAJE MISIONERO (Hch 15,40-18,23)

A los pocos días de llegar a Antioquía, Pablo invitó a Bernabé: Volvamos a visitar a los hermanos por todas las ciudades en las cuales hemos anunciado la palabra del Señor, para ver cómo están. Pero se originó una discusión entre ellos a causa de Juan Marcos, que hizo que se separasen: Bernabé fue a Chipre y Pablo anduvo la Siria y la Cilicia, confirmando a las Iglesias (Hch 15,41)… Después fue a Derbe y a Listra, etc… (Hch 16,1ss) hasta llegara Corinto donde permanece más tiempo.

Según Suetonio, Claudio hizo un edicto expulsando a los judíos de Roma en el año 49 a causa de las constantes reyertas entre los judíos y los judeo-cristianos a propósito de Chrestos (Cristo): Iudaeos impulsore Chresto assidue tumultuantes Roma expulsit. Osorio fechó esta expulsión en el año noveno del reinado de Claudio (49 d.C.). Este fue el edicto que obligó a Aquila y Priscila abandonar Roma y marchar a Corinto no mucho antes de que Pablo llegara allí en la 2ª misión (Hch 18,2). Y permanecio allí bastante tiempo: Pablo habiéndose detenido aun allí (Corinto) muchos días,  [Hch 18,18.

  • LA PRIMERA A LOS TESALONICENSES es la primera de las cartas de Pablo. Pertenece a la primera gran misión del apóstol, que conocemos como “segundo viaje” apostólico. El viaje va de Tesalónica a Atenas y Corinto y la carta se coloca, a más tardar, en esta última fase.
  • LA SEGUNDA A LOS TESALONICENSES sería la segunda de las cartas de Pablo. El horizonte mental en que se coloca la carta es exactamente el de la Primera. Hay mucho material común a ambas y por otra parte, no hay alusiones a desplazamientos o acontecimientos nuevos. Caso de no ser auténtica (hipótesis que no dejaremos de considerar), se trataría de una composición plenamente imitada de las circunstancias que motivaron la primera.

51-52 d.C. Pablo estuvo en Corinto durante el proconsulado de Galión en Acaya (Hch 18,12-17), mandato que duró un año y se coloca entre los años 50/52. Pablo fue conducido a su presencia en Corinto al final de la 2ª misión (Hech 18, 12). Galión es mencionado en una inscripción que originalmente se hallaba en el templo de Apolo, descubierta en Delfos el año 1905.

52 d.C. Al final de todo esto Pablo regresó a Jerusalén y a Antioquía de Siria Hch 18,22: Y habiendo arribado a Cesarea subió a Jerusalén; y después de saludar a la Iglesia, descendió a Antioquía. Si damos un plazo de 15 meses a los acontecimientos que precedieron su llegada a Corinto, habría partido de Antioquía para la 2a misión en el otoño del año 49, después del “concilio” de Jerusalén.

53-55 d.C. TERCER VIAJE MISIONERO (Hch 18,23-21,17)

53 d.C. Al poco tiempo de llegar de su segundo viaje, Pablo decide comenzar el tercero como refiere Hch 18,23: Y habiendo estado allí algún tiempo, salió, andando por orden la provincia de Galacia, y Frigia, confirmando a todos los discípulos. Y llegó a Éfeso: Y aconteció que entre tanto que Apolos estaba en Corinto, Pablo, andadas las regiones superiores, vino a Efeso (Hch 19,1-20,1). Aquí, en Éfeso, tuvo lugar el altercado con el platero Demetrio.

  • La (llamada) PRIMERA CARTA A LOS CORINTIOS es anterior a la (llamada) SEGUNDA CARTA A LOS CORINTIOS. Está escrita desde Efeso (16,8) y la única visita anterior que menciona (2,1-4) es la de la evangelización. La Segunda en cambio, en todas sus partes, presupone, como veremos, una segunda visita a la comunidad constituida (cf. 12,14; 13,1) y otra serie de acontecimientos.

Sabemos que después de Éfeso pasó a Macedonia: Y después que cesó el alboroto, llamando Pablo a los discípulos, habiéndoles exhortado y abrazado, se despidió, y salió para ir a Macedonia [Hch 20,1].

  • LA CARTA A LOS GÁLATAS es probablemente posterior a Primera Corintios y ciertamente anterior a Romanos. La referencia a una limosna que se pide a “las iglesias de Galacia“, en 1 Cor 16,1, se entiende mejor, si no ha estallado todavía la crisis que motiva la Carta a los Gálatas: por tanto, sin excluir del todo otras hipótesis, la consideramos anterior. Por otra parte, puede considerarse cierta su anteposición a Romanos, carta que desarrolla y amplía una serie de temas simplemente esbozados en Gálatas.
  • LA CARTA A LOS ROMANOS es posterior a la correspondencia corintia. En 2 Cor 10,15s, se da a entender que lo que impide al apóstol ir “mucho más allá”, a evangelizar, es precisamente la crisis en Corinto (entre paréntesis: no la de Galacia), que motiva la carta. En cambio, en Rom 15,23 dice que ya no tiene lugar en aquellas regiones: considera resuelto el problema de Corinto. Por tanto, Romanos es posterior.

54 d.C. Pablo pasó luego a Grecia donde permaneció tres meses: después que hubo andado aquellas partes, y de exhortarles con abundancia de palabra, vino a Grecia. Y después de haber estado allí tres meses [Hch 20,2-3], emprendió el camino de regreso a Jerusalén: Y cuando llegamos a Jerusalén, los hermanos nos recibieron de buena voluntad. [Hch 21,17]

Es un hecho que la colecta “en favor de los santos que hay en Jerusalén” le robó mucho tiempo y muchas energías a Pablo durante su tercer viaje (cf. 1 Cor 16,1-4; 2 Cor 8 y 9; Rom 15,25-28). A pesar de coincidir en el tiempo con determinadas “ofensivas” en Galacia, en Corinto y, posiblemente, en Filipos, y que fue lo que originó la producción de tantas Cartas.

55 d.C. Arresto de Pablo en Jerusalén (Hch 21,27-22,30) y en Cesarea (Hch 23,23-26,32)

A la llegada de pablo a Jerusalén se produjo un gran alboroto a causa de su labor por Asia [y la sospecha de haber introducido a un gentil en el Templo], hasta el punto que tuvo que intervenir el tribuno: Y procurando ellos [los judíos] matarle,[a Pablo] fue dado aviso al tribuno de la compañía, que toda la ciudad de Jerusalén estaba alborotada; el cual tomando luego soldados y centuriones, corrió a ellos. Y ellos como vieron al tribuno y a los soldados, cesaron de herir a Pablo [Hch 21,31-32]. Después fue trasladado por seguridad a Cesarea (Hch 23,23-26,32)

El apóstol estuvo prisionero en Jerusalén y Cesarea durante los mandatos de Félix y de Porcio Festo (Hch 24,27). El traspaso de poderes entre ambos es colocado por algunos autores recientes en el año 55 d.C.; hasta hace poco era normal colocarlo en el año 60. A la llegada del nuevo procurador, Pablo apeló al Cesar, para ser juzgado en Roma (Hch 24,27 y 25,9-10).

  • Se discute respecto de la “cautividad” en que fueron escritas tanto la CARTA A LOS FILIPENSES, como la Carta a Filemón No consta que las dos cartas sean simultáneas, pues en Flp 4,22 sólo se mandan saludos de “los de la casa del César“, mientras que en Flm 23s hay una serie de personas que mandan saludos. Tienen en común el tema de las “cadenas”, pero esas “cadenas”, como veremos, podían haberle caído a Pablo en Efeso, en Cesarea y en Roma. Si alguna de las dos cartas, fue escrita desde Efeso, sería anterior a (alguna parte de) Segunda Corintios. Por motivos didácticos estudiamos aquí la Carta a los Filipenses y en Roma la Carta a Filemón.

56 d.C. Desde Judea, por orden del procurador Porcio Festo, Pablo fue deportado a Roma. Durante el viaje a Roma tuvo lugar el Naufragio que se relata en Hch 27,1-28,16.

56-58 d.C. Primer encarcelamiento en Roma (Hch 28,16-31)

Hay distintas opiniones sobre la suerte de Pablo, desde su llegada a Roma hasta su muerte como mártir en aquella ciudad. Han pasado los tiempos en que se negaba el testimonio de 1Clem V respecto de Pablo, porque, “si lo aceptamos respecto de Pablo, lo tendremos que aceptar respecto de Pedro”. Para los estudiosos, hoy día no hay duda ninguna respecto de la muerte y sepultura de ambos apóstoles en la Ciudad eterna.

La llegada a Roma fue tranquila y permaneció allí dos anõs: Cuando llegamos a Roma, el centurión entregó los presos al prefecto de los ejércitos, mas a Pablo fue permitido estar por sí, con un soldado que le guardara… Pablo empero, se quedó dos años enteros en su casa de alquilerpredicando el Reino de Dios y enseñando lo que es del Señor Jesús, el Cristo, con toda libertad, sin impedimento. [Hch 28,16.30.31].

  • Al igual que con Filipenses se discute respecto a que “cautividad” [Éfeso, Cesarea o Roma] fue escrita LA CARTA A FILEMÓN, nosotros lo hemos situado en la de Roma.
  • LA CARTA A LOS COLOSENSES es estrictamente contemporánea de la dirigida a Filemón. Tanto las personas que se nombran como las que mandan saludos aparecen en su mayor parte (con detalles, como veremos, interesantes) tanto en la Carta a los Colosenses como en la dirigida a Filemón. Si esos detalles son reales, las dos cartas serán contemporáneas; si en Colosenses son ficticios, ésta será evidentemente posterior.
  • En cualquier caso, CARTA A LOS EFESIOS es posterior a la Carta a los Colosenses. La razón está en el contenido: Efesios desarrolla y amplía una serie de temas esbozados en Colosenses y debe por ello ser posterior.

Queda, pues, claro que el apóstol murió en Roma en tiempo de Nerón. El problema está en saber si allí fue rápidamente juzgado y condenado a muerte o bien, después de dos años de arresto domiciliario (Hch 28,30), fue liberado y tuvo ocasión de cumplir su plan de evangelización en España (Rom 15,24.28). Aquí seguimos esta segunda opción.

Digamos en síntesis que para nosotros el problema se decide por una “y” (un kai) colocada en 1 Clem V 7: la que va entre: “Habiendo enseñado la justicia a todo el mundo” y “habiendo llegado al extremo de Occidente”. Lo primero corresponde a la actividad anterior del apóstol “en Oriente y Occidente” (n. 6). Lo segundo, además de estar separado por una “y”, tiene un sentido obvio: visto desde Roma, “el extremo de Occidente” no puede ser otro que aquello que los romanos llamaban Hispania y Pablo llama Spanía. Según nuestros cálculos, la misión hispánica debió de comenzar el año 59, y que ya esté de vuelta para el incendio de Roma y la gran persecución de los cristianos empezó al año siguiente, el 64 d.C. que es cuando se supone su martirio.

59-63 d.C. Último viaje misionero a Hispania [Rom 15,24.28], la visita a Creta [Tit 1,5] y el martirio de Pablo.

Aunque sea un poco arriesgado por nuestra parte nos atrevemos a situar en este último periodo de su vida el viaje prometido a España en Romanos.

  • Las Cartas pastorales: PRIMERA A TIMOTEO y la SEGUNDA A TIMOTEO, así como la CARTA A TITO son probablemente posteriores a los demás escritos que llevan el nombre del apóstol. Incluso entre los defensores de su autenticidad, es frecuente situarlas en un período de actividad y de cautividad del apóstol, posterior a la cautividad a que se alude en Hch 28,30s; por tanto, en un momento en que las demás cartas ya habrían sido escritas.
  • LA CARTA A LOS HEBREOS pudo haber sido escrita antes que algún otro escrito paulino, pero se distingue de las demás por ser evidentemente obra de un autor distinto. Es frecuente entre los autores considerar que la Carta a los Hebreos es anterior a la de Clemente, privilegio que no otorgan a otros escritos que llevan el nombre del apóstol. Pero no es menos evidente que procede de un autor distinto de Pablo. Por ello resulta clara su colocación al final de un estudio sobre escritos paulinos.

La tradición, seguida por muchos, sitúa la muerte de Pablo poco después del año 64, año del incendio de Roma, al que siguió la primera gran persecución de los cristianos por obra de Nerón. Las noticias se difundían y algún servidor fiel de Nerón podía entender bien pronto que, si los cristianos eran perseguidos, más lo había de ser uno que había llenado de cristianismo todo el mundo civilizado. Por eso, de golpe, el ciudadano romano Pablo de Tarso debió de ser detenido y enviado a Roma, hacia una muerte, dadas las circunstancias, rápida y segura.

Resumiendo: Trece cartas más una

Hoy en día la crítica es unánime en afirmar que siete de sus Cartas son auténticamente de Pablo. Estas son las llamadas “siente indudables”:

  1. Romanos,
  2. Primera de Corintios
  3. Segunda Corintios,
  4. Gálatas,
  5. Filipenses,
  6. Primera Tesalonicenses,
  7. Filemón

Sigue la discusión [por ahora es tan solo una hipótesis, pero conviene considerarlo] respecto de la autenticidad de otras seis Cartas que, en el peor de los casos, deben ser atribuidos a profundos conocedores del apóstol:

  1. Efesios,
  2. Colosenses,
  3. Segunda Tesalonicenses,
  4. Primera a Timoteo y
  5. Segunda a Timoteo,
  6. Tito

En cambio, se da por concluida la discusión [esto ya es una teoría comúnmente aceptada] en torno a la Carta a los Hebreos: ningún exegeta del presente la atribuye directamente al apóstol. Por eso la estudiamos al final.

Bibliografía

Para la vida de Pablo

J. HOLZNER: San Pablo (Barcelona 1989): tiene buena información sobre los distintos lugares y costumbres, y ayuda a leer de manera más viva muchos pasajes de las Cartas, dando un cierto cuerpo a la figura del Apóstol. Por más que, al buscar la concordia entre el libro de los Hechos y las Cartas de Pablo, da de hecho la preferencia a Lucas, en contra de lo que suele hacer la crítica actual.

Otra posibles iniciación a Pablo la ofrecen obras menos centradas en la biografía y más afinadas desde un punto de vista exegético, destinadas también a un público amplio. En este apartado colocaríamos:

  • A. BRUNOT, Escritos de San Pablo (Estella 1987);
  • L. CERFAUX, Itinerario espiritual de san Pablo (Barcelona 1965);
  • E. J. COMBLIN, Pablo, apóstol de Jesucristo (Madrid 1995);
  • E. COTHENET, San Pablo en su tiempo, (Estella 1988);
  • J.M.GONZALEZ RUIZ, El evangelio de Pablo (Santander 1988); El Mensaje de Pablo, (Madrid 1989); San Pablo al día, Barcelona 1956;
  • S. MUÑOZ IGLESIAS, Por las rutas de San Pablo (Madrid 1987);
  • R. PENNA, Un cristianismo posible: Pablo de Tarso (Madrid 1992);
  • A. SALAS FERRAGUT, Pablo de Tarso (Madrid 1994).

Para sus Escritos

  • A. GEORGE y P. GRELOT, Introducción crítica al Nuevo Testamento II (Barcelona 1993);
  • F. J. SCHIERSE, Introducción al Nuevo Testamento (Barcelona 1983).

Trabajos


29 comentarios sobre “Una posible cronología de la vida de Pablo y de sus Cartas

  1. Estoy leyendo Romanos, para conocerlo mucho mas espiritualmente, y poder conocerlo a Pablo, lo expuesto sobre la cronología de su. vida y sus cartas,, muy util porque me guia y estuviera ordenando como entender a Pablo, esta bien comenzar por el libro de Romanos, conozco de los hechos a través de mi grupo biblico de mi parroquia cada semana
    Agradezco su atención

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